Google+ El Malpensante

Breviario

Rico tipo George Plimpton (1927-2003)

s

Muchos de ustedes lo habrán visto en alguna película, aunque no supieran quién era. Con su figura larguirucha y su mata de pelo blanco (o convenientemente camuflado por maquilladores y vestuaristas), puede vérselo fugazmente en Lawrence de Arabia, Reds, Nixon, Mentes que brillan, Good Will Hunting y en el formidable documental Cuando éramos reyes, sobre aquella pelea de Alí contra Foreman en Zaire. George Plimpton no era actor, pero estuvo en tantas películas que ganaron Oscars (diez) que lo invitaban todo el tiempo a hacer nuevos cameos: se había convertido en una especie de económico talismán (nunca cobró más de lo que estipulaba el sindicato por un bolo) para el volátil ambiente del cine.

Los de memoria visual más avezada quizá lo recuerden por otra de sus apariciones: George Plimpton es el hombre que agarra del cuello a Sirhan ben Sirhan y lo despoja de su arma, instantes después de que éste disparara contra Bobbie Kennedy. Menos probable aún es que alguien haya leído (en inglés, porque nunca se tradujeron) alguno de sus absurdos y deliciosos libros sobre béisbol, fútbol americano, hóckey sobre hielo, pesca, golf, box, yachting, ajedrez u ornitología.
 
En las múltiples necrológicas que aparecieron en la prensa norteamericana el pasado 26 de septiembre, se menciona como al pasar que, además, Plimpton había sido durante 50 años seguidos el editor de una revista literaria “de pequeña tirada e inesperada influencia” llamada The Paris Review. No es poco. Pero, si lo fuera, Plimpton hizo aun algo más para entrar al Parnaso de la literatura: inventó el género que hoy se conoce como “biografía coral”, esa clase de libros donde se suceden testimonios de distintas personas para conformar el retrato más polifacético imaginable del biografiado (su libro sobre Truman Capote es una buena muestra, pero mejor aún es aquel con el que inventó el género veinte años antes: Edie, en el cual perfecciona el método al no figurar como autor sino como mero “colaborador”. A propósito, Edie es la biografía de Edie Segdwick, una nena bien devenida modelo, devenida fetiche de Andy Warhol, devenida drogota, devenida evangelista, devenida causa perdida y cadáver prematuro, que afortunadamente sí fue traducida al castellano por el sello Circe, y los que se lo topen por ah...

Página 1 de 2

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Juan Forn

Fundador de Radar, el suplemento cultural de Página 12. Su último libro se titula 'El hombre que fue viernes'.

Noviembre de 2003
Edición No.50

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

Nuestro Archivo

1 de 4

Científicos burócratas


Por David Graeber


Publicado en la edición

No. 151



Los centros de investigación en ciencia y tecnología han copiado en mala medida los vicios del mundo corporativo. El resultado es que el quehacer de la actividad científica transc [...]

Vampiros en Cartagena


Por Luis Ospina


Publicado en la edición

No. 101



¿Qué puede salir del encuentro entre tres cinéfilos reunidos para hablar de lo que más les gusta? Esta desempolvada entrevista puede ofrecer una respuesta. [...]

Elogio del menosprecio


Por Christy Wampole


Publicado en la edición

No. 153



Comentarios exaltados, tuits furiosos, alaridos digitales. Vivimos en tiempos de indignación masiva. Sin embargo, aparte de amargarnos la vida, generalmente no cambiamos nada. ¿Existe al [...]

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

Columnas

La comba del palo

El control del comercio sexual

En uso de razón

¿Qué hay de nuevo en WikiLeaks?

Paseos citadinos

Paseo cartagenero por una Manga sin mangos

El arte del trapecio

Razones y tradiciones

No lo veo claro

Mary Roach y sus cadáveres fascinantes