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Breviario

Dos tsunamis: 1755 y 2011, Huelva y Fukushima

Una sutil coincidencia poética entre dos violentas catástrofes.

© Fine Art Collection • corbis

 

Ésta es una de esas crónicas que escriben los hechos por sí solos. Nos hemos limitado a presentarlos, pues su propia elocuencia es más que suficiente.


Bellavista, zona residencial en la costa de huelva, 3 de marzo de 2011

Francisco Pérez Gómez, quien firma como el Capitán de las Dunas, movido por ese numen que de repente se apodera de los poetas, escribe:
 

La ola

Estés donde estés
y hagas lo que hagas
la ola te atrapará, la gran ola
de tierra y tiempo, tu mismo tiempo,/
la tierra toda que te desconoce,
a ti que eres muy poco más que nada./
Verás llegar, apenas, la gran ola
que se desmorona sobre ti como una montaña,/
como el cielo de la noche,
como un árbol inmenso talado por su pie/
que te atrapa antes que su sombra,
que te crucifica en el suelo con sus ramas./
Tus recuerdos como cintas volarán confusos,/
se agitarán asustados, transparentes,/
arrollados por el bucle vertical y atroz/
de la gran ola empujando su agua,
ni remanso ni bastión donde pararse,/
ni arena donde apoyar tus pies, ni resuello,/
solo el final desvanecimiento
en una infinita línea de playa.

Luego de pergeñar nerviosamente su poema, agrega un título y, entre paréntesis, un subtítulo: “La ola (Muerte)”.



El Rompido, playa en la costa de Huelva, no muy lejos de Bellavista, 10 de marzo de 2011

El poeta Félix Morales Prado sube a su blog esta entrada:

“La mar. La mer. La mère. La madre. Hay peces que salen del agua y caminan por la tierra. Hace millones de años un pez salió del mar y, primero arrastrándose casi, luego caminando sobre cuatro patas, después erguido, inició su camino hacia lo que devendría ser humano. Hace años nosotros salimos del vientre materno y, primero gateando, luego sintiendo y pensando, iniciamos nuestro camino hacia el ángel. El agua de mar y el líquido amniótico son casi idénticos.

”Hoy me dijeron que alguien ha dicho que algo parecido a un tsunami se aproxima a la costa en la que vivo. Huye a las montañas, me ha apr...

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