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Columna

Un martillo para hacer canciones

¿John Lennon, un republicano recalcitrante? El testimonio de un ex empleado sirve como pretexto para examinar de nuevo la herencia intelectual del famoso Beatle.

John Lennon, octubre de 1966 © Douglas Kirkland • Corbis

 

Una de mis imágenes favoritas de Lennon es cuando los Beatles llegaron al aeropuerto Kennedy en 1964. Mientras George decía: “América lo tiene todo. ¿Qué puede querer de nosotros?”, y Ringo señalaba los aparatos de ortodoncia que lucían en sus bocas las adolescentes aullantes al otro lado de la valla y preguntaba si era algo obligatorio, a Lennon le preguntaron qué pensaba de Beethoven y él contestó: “Me encanta. Especialmente sus poemas”. La voz pública de los Beatles fue siempre la de Lennon, desde el principio hasta el final (“Los de los asientos baratos aplaudan, el resto haga tintinear sus joyas”), y cuando el molde Beatle no dio más cabida a esa voz, él prefirió seguirla que hacer los coros.

Desde que Albert Goldman publicó su biografía después de la muerte de John (Las muchas vidas de John Lennon, ésa que informaba que el ex Beatle había sido heroinómano, alcohólico, depresivo, obsesionado sexualmente por su madre, abusado por su padre, anoréxico, perezoso, violento, abusador, bisexual, asesino de un marinero en Hamburgo, pésimo guitarrista y peor cocinero), inauguró un género dentro de la hagiografía que hoy se conoce como patografía: esa clase de biografías sanguinolentas, tan obsesionadas con los defectos y bajezas y anomalías secretas del biografiado que parecen el triunfo post mórtem de la teoría de Lombroso. Las patografías rascan donde pica, pero no explican por qué pica: solo insisten en que si uno sigue rascando maníacamente, tarde o temprano va a sacar sangre, y entonces habrá otra cosa en qué concentrarse que ya no es picazón (Goldman llegó a decir que Lennon estaba tan destruido por la heroína cuando Chapman lo mató que, en mejor estado físico, habría sobrevivido a las balas sin inconvenientes).

Hace un mes apareció en todos los blogs políticos conservadores de Estados Unidos un tal Fred Seaman (ex empleado de John y Yoko en los setenta, despedido después de que se robara y vendiera unos cuadernos de Lennon), sosteniendo en un documental de pacotilla que puede demostrar que John fue un republicano cada vez más recalcitrant...

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Andrés Colorado

http://sociologiadepolaroid.blogspot.com/2013/06/el-ultimo-de-la-fila.html

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Juan Forn

Fundador de Radar, el suplemento cultural de Página 12. Su último libro se titula 'El hombre que fue viernes'.

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