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Una conversación con Mark Strand

El pasado 29 de noviembre Mark Strand murió en Nueva York. En esta entrevista inédita, concedida en 2012, el poeta canadiense desplegó el mismo fino humor y sentido de la ironía presentes en muchos de sus versos, y en particular en los que conforman su libro de poemas en prosa titulado Casi invisible.

Ilustración de Agata Marszalek

 

Mark Strand (Isla del Príncipe Eduardo, Canadá, 1937 - Nueva York, 2014) llegó a Madrid a finales de 2011 con un nuevo libro de poemas y un montón de papeles pintados. Los papeles los traía del taller de Hell’s Kitchen donde retomó su pasión por la pintura; con ellos elaboraba collages. Los poemas los había escrito en ocho meses, durante un sabático como profesor de la Universidad de Columbia, mientras le daba vueltas a la idea de escribir un libro sobre su padre –ejecutivo de Pepsi afiliado al partido comunista–. Habían pasado seis años desde que publicó Hombre y camello y ocho más desde Tormenta de uno, el libro con el que obtuvo el Premio Pulitzer de poesía. Pero la prisa o los nervios no formaban parte de su léxico. Strand sabía esperar.

Le vi por primera vez sentado junto al poeta español Ángel González en un hotel de Córdoba, invitado por el festival Cosmopoética en 2006. La figura de Mark Strand sobresalía. Su educada timidez no lograba hacer pasar por alto su metro noventa de estatura, ni su parecido a Paul Newman o Clint Eastwood (dependiendo de quién opinara). La sorpresa fue aún mayor cuando aquella noche contó que en su adolescencia había entrenado como torero en México. Y es que, aunque aquel fue el primer viaje de Strand a España (con parada incluida unos días después en la Residencia de Estudiantes), su contacto con la lengua española se remontaba a la adolescencia, cuando vivió con su familia en Colombia, México y Perú. Estudió en Yale, en Florencia, en Iowa, y trabajó como profesor en cerca de quince ciudades. Su poemario de 1968, Reasons for Moving(“razones para moverse” o “mudarse”), era casi una confesión profética. Sus libros a menudo...

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Andrea Aguilar

Escribe a menudo en el diario El País. Desde el 2007, vive en Nueva York y trabaja como periodista freelance.

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