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Breviario

Gotas cordiales

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La paradoja de Rumsfeld

Llamémosla de esa manera, aunque el personaje carezca de grandeza. Dice así: la televisión es un gran medio para ganarse el corazón de la gente, pero también para perderlo.
 
*
 
Según el perfil que de él hace Larissa MacFarquhar en el New Yorker, Noam Chomsky no ha cambiado de punto de vista político desde que tenía diez años. ¿Cómo se hace eso? Chomsky, además, se rehúsa a considerar los motivos que hay detrás de una acción o que se evocan para justificarla. Sin embargo, los seres humanos actuamos por motivos. ¿Quiere decir Chomsky que el Estado debería actuar según una lógica no humana? El irrealismo de una posición semejante a la suya sirve de crítica pero no de alternativa. Al fin, el Estado es justamente una construcción humana y ésa es toda su gracia y toda su desgracia. Chomsky repite que detrás de la política siempre están exclusivamente los intereses económicos. Simplificar al extremo (después de tantas simplificaciones fallidas), ¿no es lo mismo que falsificar?
 
*
 
Suecia y Paraguay
 
La de Chomsky es la perspectiva teológica. Dios sólo se basa en hechos crudos; Dios no diferencia entre sus criaturas; Dios a la larga no sostiene teorías distintas de la teología que, como su nombre lo indica, habla ante todo de la lógica de Dios; Dios en últimas es un anarquista puro, más allá del principio básico de que Dios es Dios y de que Dios tiene siempre la razón.
 
En el mundo, claro, todo lo anterior es contradicho por la perspectiva limitada de los seres humanos. El hombre no se basa sólo en hechos crudos: tiene prejuicios, afectos, predilecciones. El hombre diferencia ¡y de qué manera! entre las criaturas. El hombre necesita de teorías parciales de todo tipo que le ayuden a sustentar y dirigir su precaria condición sobre la Tierra. El hombre no es anarquista, porque necesita seguridad y porque ha aprendido que el poder que surge del vacío de poder es más terrible que el poder precedente. En cuanto al principio de que Dios es Dios y tiene siempre la razón, el hombre dice aceptarlo, aunque vaya uno a saber qué pasa cuando se intenta llevar esto a las úl...

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Andrés Hoyos

Es columnista de El Espectador y fundador de la revista El Malpensante.

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