Google+ El Malpensante

Arte para el cambio

Hip Hop el ritmo de las calles bogotanas

El hip-hop no es solo un género musical, una coreografía o una rebeldía. Una de las MC con mayor trayectoria en la escena del país relata cómo una música apropiada por jóvenes de barrios poco privilegiados de Latinoamérica se convierte en una salida económica y, sobre todo, en una voz propia y poética para transmitir sus vivencias. 

© Carlos Lema

Soy una mujer de barrio. La situación social de las calles bogotanas en las que nací y crecí, y el desamparo del Estado, dictaron mi destino probable: ser una voz invisible. Pero el hip-hop me tomó de la mano y le dio contenido a mi vida. Él me transformó, no en una artista, pero sí en una mujer que vive a contracorriente y que tiene voz. Fui aprendiz de un movimiento musical gringo, pero me convertí en licenciada en lengua castellana. Soy maestra de un rap contestatario, inteligente, rebelde y latino.

La música llegó a mi vida muy temprano, cuando cruzaba los caminos difíciles de la adolescencia, y las necesidades de vivienda, alimento, educación y vestuario se sobrellevaban en la calle con improvisación, unos buenos versos y amistades entrañables. Disfrazábamos la pobreza de originalidad y en la década de los 2000 fuimos muchos los que optamos por pantalones anchos, zapatillas blancas, gorras, pañoletas y una pinta que más que ropa era y es una filosofía. Así, tanto los que se reunían los viernes en el teatro El Embajador para bailar break dance, como quienes íbamos a verlos, construimos una identidad y, más aún, una vida.

Ellos, nosotros y muchos otros recibimos el maravilloso regalo de la vida el día en que la cultura se convirtió en nuestro capital, uno que valía mucho más que un título universitario, incluso que el dinero. Un capital que a muchos b-boys, b-girls, grafiteros, grafiteras, DJ y MC, a pesar de las dificultades económicas y los estigmas sociales, nos ha llevado a viajar por el mundo, a crear una familia, a proyectarnos como empresarios, líderes, gestores culturales, y mejores seres humanos y artistas.

El hip-hop nació en las calles de Nueva York como un movimiento transgresor que se aloja cómodamente en las ciudades. Es herencia de hombres afrodescendientes y latinos. Inmigrantes y subalternos que, bajo la posibilidad de agremiarse en torno a la creación, fueron construyendo un movimiento cultural que desde el ritmo reivindicaba el espacio público como lugar de la diversidad, la etnicidad, el origen y la innovación. Un movimiento que defendió la posibilidad de hablar de los barrios, de las calles, de la dificultad, de la ciudad invisible. Y que recogía la tradición oral de los griots &nd...

Página 1 de 3

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Diana Avella

Activista social licenciada en lengua castellana. ha participado en importantes eventos musicales y académicos nacionales, como los festivales Altavoz y Hip Hop al Parque; e internacionales como el Festival Latinoamérica Unida. hace parte de la red de artistas Únete y es artista vocera de ONU Mujeres Colombia

Diciembre 2016
Edición No.181

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

En defensa de la novela, una vez más


Por Salman Rushdie


Publicado en la edición

No. 158



La crisis de la novela ha sido anunciada con visos apocalípticos en distintos momentos de la historia de la literatura. A mediados de los noventa, uno de sus más destacados representante [...]

Cómo escribir y cómo no escribir poesía


Por Wislawa Szymborska


Publicado en la edición

No. 120



Durante tres décadas, Wislawa Szymborska escribió una columna en el periodico polaco Vida Literaria. En ella respondía las preguntas de personas interesadas en escr [...]

Huesos y pelo


Por Pilar Quintana


Publicado en la edición

No. 194



Un cuento  [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores