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Ficción

Anna Magnani

Un cuento de Patricia Suárez

.

Ilustración de Diana Castellanos

 

Nos volvimos a ver después de nueve años.

Hacía nueve años que yo pensaba que él no me quería y de pronto se apareció. No es que hubiera estado esperándolo, sino que apareció.

En el ínterin, yo me casé y me separé dos veces. Al parecer estoy condenada a que mis matrimonios duren cada vez menos. Tuve un hijo, y me mudé dos veces de ciudad. Viví en el Ecuador unos meses, pero no pude soportar el clima. Tuve un amante que dilapidó nuestros ahorros en el casino, afirmando que tenía una martingala. Mi hijo se trajo una guacamaya del trópico que nos pasó una especie de bacilo de Koch, del que esos pájaros son transmisores. No morimos esa vez, ni cuando comimos de una lata de sardinas de Tailandia. Eran pescadores tailandeses que echaban sus redes aquí en Mar del Plata y luego iban y envasaban las sardinas en su país. Los pescaditos no aguantaban tanto; nosotros creímos que no sobreviviríamos a esa intoxicación. Pero sobrevivimos. Hace seis meses el que fue mi segundo marido atentó contra Ariel Sharon en Jerusalén y ahora está preso. No sé qué hacía él en Israel ni desde cuándo era un activista político, un terrorista o como se le llame. Mi hijo y yo tuvimos que asistir a una serie de interrogatorios de parte del gobierno de Israel y mi única esperanza era que no nos torturaran. No nos torturaron.

Entonces, mientras yo evitaba hacerle el relato de mis últimos años y balbuceaba no sé qué cosa, él tomó mi mano y la besó en el dorso. Estábamos comiendo arroz cantonés en un restaurante de comida chifa y la mitad de mi plato se volcó sobre mi falda. Fue un gesto torpe que hice al retirar la mano y todo quedó asqueroso. La chica china o peruana que nos atendía vino con un trapo rejilla húmedo y lo pasó por el mantel de plástico. Él sonreía, impecable. No le faltaba ningún diente hasta donde yo podía ver. A medida que envejecen, los hombres se vuelven más atractivos. Es otra cuchillada por la espalda que nos inflige la ma...

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Patricia Suárez

En 2011 recibió el Premio San Luis Libro por Brindar con extraños, y en 2012 el Premio Iberoamericano de Relatos Cortes de Cádiz por El árbol de limón. Acaba de publicar la novela La renguera del perro (Gandhi Galerna Libros).

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