Google+ El Malpensante

Crónica

Identidad de papel

Una crónica sin documentos

Perder los papeles puede tomar sólo un segundo, recuperarlos implica participar en un largo sainete, entre cómico y absurdo, con burócratas y soldados a bordo. 
 

© Marcela Riomalo Clavijo

 

Viernes, 9:00 p.m.

Es la Noche de Tambó, víspera del Carnaval de Barranquilla. He llegado a la Plaza de la Paz arrastrado por una botella y me he quedado viendo el efecto de la cumbia sobre las caderas morenas. La tarima ocupa el lugar central de la Plaza de la Paz; a pocos metros, la estatua de un policía –con una cabeza desproporcionada– sostiene en su mano una paloma que justifica el nombre del lugar.

Sobre la tarima, gaitas y tambores marcan la cadencia con que la multitud baila a su alrededor en la rueda de cumbia. La plaza está completamente llena. Una viscosidad de maizena, espuma, agua y ron derramado se pega a las suelas de los zapatos obligando a bailar la cumbia como se debe: con los pies arrastrados.

Tropiezo entre la multitud. Después de semanas sin salir de casa, he perdido la malicia indígena del barrio y aprendido en la sabana cundiboyacense la ingenuidad de los turistas. Bailamos alrededor de los músicos, levantamos el sombrero blandiendo la botella de Ron Blanco. Sudamos, nos pegamos los unos a los otros. No estoy borracho, aunque tampoco del todo sobrio, en el momento en que alguien mete su mano en mi mochila y roba mi billetera. 

 

Sábado, domingo, lunes y martes de Carnaval

Ésta es la tercera vez que me pasa, siempre en vacaciones, siempre en Barranquilla. La primera vez, hace casi ocho años, llamaron pronto y juraron haber encontrado los papeles en la calle y necesitar una “colaboración voluntaria” por las molestias; la segunda vez llamaron demasiado tarde, ya había tramitado los papeles más urgentes y me daba lo mismo recobrar la billetera. Los tiempos han cambiado. Esta vez, los ladrones se llevan los doce mil pesos y ni siquiera tienen la delicadeza de tratar de extorsionarme por los documentos.

La principal preocupación en este momento no son las fotos de Gala cuando aún parecía feliz, ni el pájaro de origami con las alas pegadas, ni la billetera, que tan sólo había costado $800 dos años atrás y que exhibía a las Chicas Superpoderosas volando sobre un fondo azul. La preocupación real es pasar cuatro días sin documentos y sin un peso en una ciudad paralizada ante la mayor de sus fiestas: bancos y oficinas cerradas, sin acceso a cajero...

Página 1 de 4

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Ángel Unfried

Director de la revista El Malpensante. Ha colaborado en Diners, Shock, Bacánika, La República y El Heraldo. Editor y relator de varios talleres de la FNPI.

Junio de 2008
Edición No.87

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Elogio del menosprecio


Por Christy Wampole


Publicado en la edición

No. 153



Comentarios exaltados, tuits furiosos, alaridos digitales. Vivimos en tiempos de indignación masiva. Sin embargo, aparte de amargarnos la vida, generalmente no cambiamos nada. ¿Existe al [...]

Vampiros en Cartagena


Por Luis Ospina


Publicado en la edición

No. 101



¿Qué puede salir del encuentro entre tres cinéfilos reunidos para hablar de lo que más les gusta? Esta desempolvada entrevista puede ofrecer una respuesta. [...]

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

Científicos burócratas


Por David Graeber


Publicado en la edición

No. 151



Los centros de investigación en ciencia y tecnología han copiado en mala medida los vicios del mundo corporativo. El resultado es que el quehacer de la actividad científica transc [...]

Columnas

La comba del palo

El control del comercio sexual

En uso de razón

¿Qué hay de nuevo en WikiLeaks?

Paseos citadinos

Paseo cartagenero por una Manga sin mangos

El arte del trapecio

Razones y tradiciones

No lo veo claro

Mary Roach y sus cadáveres fascinantes