Google+ El Malpensante

Reseñas

Heidegger, el zorro y otras fábulas de la imprudencia

Pensadores temerarios

 

Martin Heidegger es el gran maestro del asombro, el hombre cuya perplejidad ante el hecho escueto de que somos en lugar de no ser ha colocado un obstáculo radiante en el camino de la obviedad.
—George Steiner
 
 
La sostenida adicción a Martin Heidegger que mostró la escritora judía Hanna Arendt a lo largo de más de medio siglo, pese a las simpatías del filósofo alemán por Hitler —y de sus actos en sintonía con la persecución de los judíos—, da mucho en qué pensar.
 
Ciertamente, no es cosa que pueda banalizarse en un subtítulo —algo así como “amor constante más allá del nazismo”—, aunque la frívola improbidad de algunos haya querido reducir esa adicción a otro avatar del tema del dominador y la sumisa; una prefiguración de Portero de noche, de Liliana Cavani, en la que Martin Heidegger es Dirk Bogarde y la autora de Los orígenes del totalitarismo es Charlotte Rampling.
 
Es notorio también que Karl Jaspers, quien llegó a abrigar por Heidegger una admiración y una deuda intelectuales sólo comparables a las de Arendt, pudo despertar del hechizo —no me viene a la mano otra palabra— e increpar directamente a su antiguo íntimo amigo: “Si alguna vez compartimos algo que pueda llamarse impulso filosófico, ¡yo le imploro que se responsabilice de ese don! ¡Póngalo al servicio de la razón, de la realidad que tienen la valía y las posibilidades humanas, y no al servicio de la magia!”.
 
Mark Lilla pone fin al ensayo que dedica al trío Heidegger-Arendt-Jaspers con una paráfrasis de W. B. Yeats que entraña una platónica advertencia contra las pasiones: “Las responsabilidades comienzan con Eros”.
 
Según Lilla, [Jaspers] “vio a un nuevo tirano entrar en el alma de su amigo, una pasión salvaje que lo descaminó al punto de llevarlo a apoyar al peor de los dictadores políticos y dejarse seducir por la hechicería intelectual”.
 
“El filósofo y el tirano —dice ya en los primeros párrafos—, el más elevado y el más bajo de los tipos humanos, están ligados, gracias a una perversa triquiñuela de la naturaleza, por el poder del amor”.
 
...

Página 1 de 2

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Ibsen Martínez

Invitado del Festival Malpensante 2009. Su última novela es 'Simpatía por King Kong'.

Junio de 2006
Edición No.71

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Tres piedritas hepáticas


Por Hernán Bravo Varela


Publicado en la edición

No. 193



De manufactura muy diversa, pero igual de encantadora, este trío de ensayos aborda la música, el cine y el sentido del gusto (incluyendo el gusto por el arte) con un ingenio prodigioso. [...]

En defensa de la novela, una vez más


Por Salman Rushdie


Publicado en la edición

No. 158



La crisis de la novela ha sido anunciada con visos apocalípticos en distintos momentos de la historia de la literatura. A mediados de los noventa, uno de sus más destacados representante [...]

Fentanyl


Por Samuel Andrés Arias


Publicado en la edición

No. 77



¿Y al doctor quién lo ronda? Pues lo ronda, entre otras cosas, una peligrosa tentación en la que muchos caen. Ésta es la impresionante crónica de un anestesista que [...]

Huesos y pelo


Por Pilar Quintana


Publicado en la edición

No. 194



Un cuento  [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores