En las grandes ciudades hay dos notables fuentes de historias: los taxis y las peluquerías. ¿Será posible que la historia que empieza en una peluquería tenga luego continuidad en un taxi? La posibilidad es inquietante.
Según el autor, en Estados Unidos hay en la actualidad una conspiración contra la pericia y contra los conocimientos científicos. El punto de partida de su contraofensiva es una visita al Museo del Creacionismo.
El Hay Festival dio para mucho: mesas redondas, fiestas, dolores de muelas, sudores, encuentros y desencuentros. Como éste, entre el joven escritor y el viejo maestro. Ah, también se alcanzó a hablar de literatura.
El pasado mes de febrero, la Universidad de Columbia y la revista The New Yorker organizaron una charla pública entre la escritora y periodista Larissa McFarquhar y el neurólogo Oliver Sacks. Lo que sigue es una versión resumida de la entrevista, hecha a partir de la grabación montada en la página web del New Yorker.
Después de darle muchas vueltas al asunto, el autor antioqueño ha decantado unos principios tan simples como polémicos. En noviembre del año pasado los expuso con su habitual tono durante una conferencia en Berkeley.
La paradoja, para el autor, es que la no violencia puede ser una forma de activismo. Incluso, el ateo activo buscará evangelizar a quienes considere perdidos por su religión.
Como ciertas semillas delicadas, la ética no prospera en todos los terrenos. De ahí que exista una oposición inevitable entre esta planta necesaria y los sistemas absolutistas.