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Reseñas

En defensa del lector

Memorias de un diletante de Luis Zalamea Borda

Luis Zalamea Borda, Memorias de un diletantei, Taller de edición Rocca, 2009

 

Confieso que el único cargo burocrático que quisiera tener no existe: el de defensor del lector. Me agradaría ser una especie de ombudsman in litteris, un vengador público de ofensas editoriales, escuchado y respetado, no como en esa payasada del “defensor del televidente” que a la una de la mañana recoge las protestas de miles de ciudadanos para cerrar con el concepto de un ejecutivo del canal que declara que los miles de mensajes están equivocados, y punto. Estoy descubriendo que prefiero decir la verdad aunque me cargue de enemigos mediocres, porque mi temperamento no soporta el irrespeto al lector. Más cuando éste ha pagado por un objeto prometedor y costoso, como las Memorias de un diletante de Luis Zalamea Borda.

Creo que este libro, como libro, todavía no existe. Esto es un manuscrito impreso (si es que se puede hablar de manuscritos por computador), que debería ir a parar a una editorial antes que a una librería.

Después de leer a trompicones el primer capítulo puedo imaginar la historia de esta publicación: un escritor nonagenario, aislado (este detalle es importante), termina de escribir sus memorias. No tengo ninguna duda de que la suya es una vida digna de ser narrada. Pero creo que Zalamea es víctima de nuestra pobreza editorial: probablemente presenta su libro a varias editoriales y nadie se decide a publicarlo. Me parece una majadería no hacerlo, pero desconozco los motivos (acaso la extensión de la obra o la simple ineptitud de los lectores). También puede suceder que el autor, por pura facundia intelectual, se niegue a dejarse editar. Pero no lo creo.

Su libro sería muy bueno, pero editado. Como no hay editor, sucede entonces lo que no debería suceder nunca: intervienen las palancas, los lagartos políticos, y simplemente envían el libro a una imprenta, que pomposamente se autodenomina “Taller de Edición”. O sea, lo imprimen, no lo editan. Y pagan el Ministerio de Cultura, Cerlalc y algo que parece ser de la ONU (la letra es muy pequeña, no leo bien). Total, tenemos un libro de lo que apenas es un manuscrito.

Se podría ...

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Luis H. Aristizábal

Ha colaborado con revistas como 'El Malpensante', 'Pie de página' y 'Gaceta'. En 2003 publicó la novela 'El día después del juicio'.

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