Google+ El Malpensante

Política

Labasha americano

Traducción de Marcela Riomalo

La idea de justicia es problemática, y mucho más cuando un país atraviesa tiempos sombríos. ¿No estará Estados Unidos abandonando su vieja tradición humanista y precipitándose en un abismo de arbitrariedades?

© Francis McMahon | Corbis

Todo el mundo en Paraguay tiene las mismas huellas digitales. Hay crímenes, pero gente escogida al azar es castigada por ellos. Todo el mundo es responsable de todo.
—Donald Barthelme, Paraguay

 

Mientras investigaba para mi primera novela, me topé con un pasaje en El Emperador de Ryszard Kapuscinski que nunca he podido asimilar del todo. En él, describe los intentos de Haile Selassie por modernizar Etiopía en los años inmediatamente anteriores a la caída de su gobierno. En las provincias más distantes y aisladas del imperio había, de acuerdo con uno de los informantes de Kapuscinski, un antiguo ritual llamado labasha, que hacía las veces de un sistema de justicia criminal. Funcionaba de esta manera: una comunidad se enfrenta a un crimen –un robo, por ejemplo–, y en lugar de hacer intentos por descubrir quién es el responsable, la gente del pueblo elige a un menor, usualmente a un niño, y lo aturde con un potente té herbal. Bajo los efectos alucinógenos de la hierba, el niño borracho da tumbos y, al cabo de un rato, basado en indicadores que sólo él puede conocer en su estado alterado –el color del vestido de una mujer, la postura de un hombre o el patrón geométrico de una camisa–, identifica al culpable. Ninguna prueba de culpabilidad adicional es necesaria. Esa persona, quienquiera que sea, es entonces castigada de acuerdo con el crimen por el que ha sido condenado. En caso de robo, le amputan las manos y las piernas.

Naturalmente, ciertas sensibilidades modernas encuentran esto particularmente cruel, deplorable y esencialmente injusto. Y es todo lo anterior, pues castigar personas al azar por crímenes que no han cometido ciertamente ofende nuestra noción del bien y del mal. Nos gusta creer que el poder no es arbitrario y, en los mejores tiempos, bajo las mejores circunstancias, puede que no lo sea. Pero a medida que este pasaje persistía y eventualmente se insinuaba en la novela que estaba escribiendo, decidí que era un error pensar en el labasha como algo ajeno o extraño. Si mucho, es simplemente una versión corrupta de algo que vemos demasiado a menudo: de muchas maneras, en muchos estados, el castigo es aleatorio. Y mientras más compleja y agitada sea la situación política, m...

Página 1 de 2

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Daniel Alarcón

Daniel Alarcón (Lima, 1977). Está radicado en Estados Unidos y colabora con frecuencia en The New Yorker y Etiqueta Negra.

Junio de 2008
Edición No.87

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Huesos y pelo


Por Pilar Quintana


Publicado en la edición

No. 194



Un cuento  [...]

Tres piedritas hepáticas


Por Hernán Bravo Varela


Publicado en la edición

No. 193



De manufactura muy diversa, pero igual de encantadora, este trío de ensayos aborda la música, el cine y el sentido del gusto (incluyendo el gusto por el arte) con un ingenio prodigioso. [...]

En defensa de la novela, una vez más


Por Salman Rushdie


Publicado en la edición

No. 158



La crisis de la novela ha sido anunciada con visos apocalípticos en distintos momentos de la historia de la literatura. A mediados de los noventa, uno de sus más destacados representante [...]

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores