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El Malpensante

Fotografía

La muerte de la Kodachrome

Una despedida a la película Kodachrome

Quizá la foto más famosa tomada con una película Kodachrome • © Steve McCurry | National Geographic Society

 

El pasado 22 de junio Kodak anunció que descontinuaría su venerable película Kodachrome, una sentida despedida después de 74 largos años. Como en una continuación del caso de Polaroid, que el año anterior había sacado del mercado todas sus películas instantáneas, el deceso de la Kodachrome la convierte en la víctima más reciente de la transición de la fotografía química a los sensores digitales.

Aunque a la luz de esa transición, la Kodachrome podría parecer un anacronismo que sobrevivió mucho más allá de su mejor momento, la primera película de color fue una revolución deslumbrante al momento de su aparición en 1935.

No pretendo sugerir que la fotografía a color no existiera desde antes de la Kodachrome –ni más faltaba–. Sus antecedentes pueden rastrearse desde mediados del siglo xix, en una evolución de procesos físicos y químicos, que llegaría incluso a las pantallas de cine.

Las primeras fotografías a color que conocemos las tomó James Clerk Maxwell en 1861. El proceso de este fotógrafo consistía en exponer tres placas distintas, cada una filtrada por rojo, verde o azul, y después proyectarlas simultáneamente usando filtros para crear la reproducción de color más precisa posible en ese momento. Sin embargo, las placas fotográficas que se fabricaban en esos días no eran completamente sensibles a la totalidad del espectro visible, por lo que este método no se explotaría plenamente hasta que Sergey Mikhaylovich Prokudin-Gorsky emprendiera la documentación fotográfica de Rusia entre 1909 y 1918.

Los procesos posteriores, incluyendo el Joly Color, el Autochrome y el Dufaycolor, usaban un sistema de filtros similar, pero incluían mosaicos y otros esquemas sobre las placas fotográficas. Estos procesos son bastante parecidos a los filtros de Bayer que se usan en las cámaras digitales modernas, pues tanto las películas hechas a base de haluros de plata como los sensores digitales no registran el color sino la intensidad de la luz.

En 1922 Technicolor introdujo un proceso de color para la fotografía d...

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Chris Foresman

escribe para la revista Ars Technica.

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