Google+
El Malpensante

Política

Fenomenología de la queja pública

Razones, formas y lugares para quejarse parecen sobrar a la opinión pública mexicana. Cabe preguntarse, ¿cuánto de esto aplica para nuestro país?

© Images.com. Corbis


1. La demasiada queja

La lectura de los diarios mexicanos me hace recordar la anécdota del gran escritor que en medio de una animada sobremesa de fusilamientos literarios se atrevió a decir: “No entiendo cómo gente a la que le va tan bien, habla tan mal de otros”.
Es probable que nunca en la historia de México les haya ido tan bien a los medios como ahora. Es posible que nunca hayan, tampoco, difundido una idea tan quejumbrosa del país.
Los mexicanos suelen sacar calificaciones altas en las encuestas obtusas que miden la felicidad de las naciones. La población general de México, lo que algunos llaman “el círculo verde”, es una de las más felices del planeta.
Todo lo contrario sucede en el llamado “círculo rojo”, el círculo de la prensa, la opinión publicada y la opinión declarada. En el círculo rojo, México debe tener una de las más altas calificaciones de infelicidad del mundo.
Si hubiera que definir los rasgos comunes al círculo rojo de todas las tendencias, serían la inconformidad, la crítica y la queja. Y cada vez más, solo la queja.
La queja pública que es un extremo vicioso de la crítica, un barro adolescente del ejercicio de la libertad de expresión.
He aquí una tendencia que empieza a ser hartante: la crítica que se convierte en queja y la queja que se olvida de la crítica. La queja pública de que hablo es la crítica vuelta facilismo, la molestia vuelta desahogo.
El espectáculo es redondo. Los políticos se quejan de sus propias decisiones (por ejemplo, en materia fiscal). Los ciudadanos se quejan de los políticos que eligieron. Los gobiernos se quejan de sus medios, de sus empresarios o de sus ciudadanos. Los medios, los empresarios y los ciudadanos se quejan de sus gobiernos.
La queja pública ubicua se derrama por igual sobre la baja calidad de los políticos, la mala conducción del gobierno, la ineficacia radical del Estado, las limitaciones del presidente y de su gabinete, la impunidad de los gobiernos locales y de ...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Héctor Aguilar Camín

Autor de la novela Las mujeres de Adiano (2001) y del libro de cuentos Pasado pendiente y otras historias conversadas (2010), entre otros.

Diciembre de 2009
Edición No.104

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

Nuestro Archivo

1 de 4

Delicadeza


Por Liliana Heker


Publicado en la edición

No. 203



Dossier de Ficción [...]

Y las palabras son esquivas


Por Arturo Charria


Publicado en la edición

No. 204



Nuevas Voces [...]

Lo que el abrazo abarca


Por Juan Miguel Álvarez


Publicado en la edición

No. 202



Una mujer desplazada por la guerra coincide con un exparamilitar en un centro de reconciliación del Caquetá. Ahí donde también se suman ahora exguerrilleros, se miran, se m [...]

Metal, Viscoso animal


Por Juan Miguel Álvarez


Publicado en la edición

No. 204



Los habitantes de un pueblo en el Nordeste antioqueño insisten en que la explotación del oro con mercurio no es tan mala como la pintan, mientras las multinacionales ganan hectáre [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores