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El Malpensante

Literatura

Un antiguo enamorado de Emma

Traducción de Andrés Hoyos

En 1986, al aparecer la traducción inglesa de La orgía perpetua, de Mario Vargas Llosa, el autor de El loro de Flaubert la celebró en el New York Times. Rescatamos la reseña como un homenaje al Nobel peruano 


Vargas Llosa fotografiado por Nicolas Guerín en 2006


¿Cómo era madame Bovary? Sabemos que tenía la piel trigueña, el pelo oscuro y los ojos de color complicado, ¿pero su nariz, su barbilla? ¿Encaja su figura bien en el hombro? ¿Son sus tobillos elegantes? ¿Cómo visualizar sus hombros?

De todas las grandes heroínas de ficción, Emma es probablemente la que más desacuerdos causará entre los lectores en cuanto a su apariencia física. No podemos remontarnos, como sí con Dickens, a algún grabado manchado de las primeras ediciones, pues Flaubert los odiaba y los prohibió en sus libros. Los cinéfilos podrían figurarse a Emma como Jennifer Jones, pero dado que eso implica aceptar el parecido de Flaubert con James Mason, no avanzamos mucho. Mario Vargas Llosa se enamoró profundamente de Emma desde cuando leyó por primera vez Madame Bovary en París en 1959, y al comienzo de este homenaje brillante, inteligente, poco convencional y ferozmente sensible a Flaubert nos cuenta cómo desde entonces está bajo el hechizo de Emma, de su rebeldía social, de su poder erótico, de su vulgaridad y de sus promesas de violencia. Pero no la describe físicamente. ¿Puede uno enamorarse de una mujer y no saber qué pinta tiene? O tal vez él nos está ocultando la imagen que tiene, por celos.

Es importante tomar en serio la declaración de amor con la que Vargas Llosa abre el libro, no como un subterfugio crítico o un acceso ingenioso a la novela. “Un puñado de personajes literarios”, observa, “han marcado mi vida de manera más durable que buena parte de los seres de carne y hueso que he conocido”. Una de las ventajas de los personajes de ficción sobre la gente real es la facilidad con que uno puede invocarlos: siempre vuelven a la vida y nos ofrecen su amistad en cualquier lugar, a cualquier hora, con solo abrir el libro. El poder que tienen llega a ser tan decisivo como el de la gente real. Proveedores declarados y rotundos de bestsellers ocasionalmente reportan que sus fans les han agradecido por salvarles la vida, por hacerles desistir del suicidio: es ésta una extensión extrema de una función útil de la novela, la de decirle a la gente que no está tan sola allá afuera después de todo. Pero dicha capacidad salvadora no excluye necesariamente a los tomos de...

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