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El Malpensante

Coda

El túnel de Crespo

Bajo tierra: así opera la ejecución de algunos megaproyectos en Colombia y así se pretende ocultar la pobreza a los turistas que visitan Cartagena. El caso en cuestión ya está a la espera de ser licitado, y es tan absurdo como costoso y dramático.

© BloomImage Corbis

 

A juzgar por los titulares de prensa, una de las mayores preocupaciones nacionales es la de vigilar que las obras públicas –y los contratos para hacerlas– funcionen eficazmente en Bogotá, con transparencia y según los plazos, presupuestos y proyectos previstos. Ojalá al menos una parte de esa atención se prestara a otros megaproyectos y megacontratos que se hacen en otras regiones del país con enorme impacto urbano y que pasan casi desapercibidos para los periodistas. Quiero, pues, referirme al túnel de Crespo en Cartagena.

Crespo es un barrio de clase media de Cartagena. Desde hace más de 40 años lo conozco y a lo largo de este tiempo he presenciado su evolución: la construcción de la iglesia, el traslado de la terminal del aeropuerto, la paulatina aparición de locales comerciales sobre la calle 70, las nuevos edificios de apartamentos con terrazas sobre el mar… En fin. Gracias al hecho de estar dentro del área de aproximación de las pistas de aterrizaje, en Crespo no se permiten edificios de altura mayor a cinco pisos. Tal vez esto haya contribuido a que mantenga un carácter tranquilo de barrio, con las familias que salen a tomar el fresco y a conversar en los porches de sus casas al atardecer, y a que sus playas sean apacibles e intensamente utilizadas, sobre todo los fines de semana, por cartageneros de todas las clases sociales que se sienten a gusto, pues aún no han sido privatizadas o semiprivatizadas para el turismo.

Crespo es el barrio de entrada a Cartagena por una de las dos carreteras que vienen de Barranquilla –la concesión Vía al Mar, que más bien debía llamarse “vía sobre el mar”–, que está en proceso de ser ampliada como autopista de tráfico rápido y de doble calzada. Para la solución vial al problema de cómo incorporar la autopista a la trama urbana, hay varias alternativas. La más lógica es conectarla a la vía perimetral, por detrás de la Ciénaga de la Virgen, a través de la carretera actual que pasa por la población de Tierra Baja. La perimetral es una vía que cumple una función social, pues normaliza el borde de la ciénaga de...

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Es profesora en la Universidad Nacional y responsable de una historia de la literatura en Colombia.

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