Google+
El Malpensante

Breviario

Setenta veces siete

.

—Aló.
—Quiubo. ¿Cómo te fue?
—Ay, me encanta la ternura con la que saludas. Pero sí, me fue bien. En el carro fue que nos enteramos de todo lo que pasó.
—Manuela, es que el presidente y sus amigos siempre son los últimos en enterarse de todo... si es que se enteran.
—Parece que sólo en “El Ovillo” fueron 11 los muertos. ¿No?
—Sí, qué cagada... Pero cuéntame, ¿qué tal estuvo la posesión? —dice Juan David mientras mira en el televisor a un soldado herido.
—Aburridísima y eterna. ¿A quién se le ocurre hacer eso un domingo? Además hizo demasiado sol y me estaba asando con ese sastre. Claro que todo el mundo me dijo que estaba divina.
—¿Todo el mundo es quién? Voy plata a que ahí estaba el huevón del Sebastián Wichiquichi.
—Pues sí, y se llama Sebastián Whitbeck, y no fue sólo él... Pero espérate. ¿No me viste en televisión? Me grabaron resto. Ya me han llamado a decirme que con mi sastre rojo robé cámara toda la tarde.
—La verdad no me vi esa vaina.
—¿Todo el día con tus papás?
—Más o menos... ¿Y allá en palacio no sintieron las explosiones?
—Qué oso: mi mamá y yo jurábamos que eran fuegos pirotécnicos o algo así —responde Manuela y cierra las cortinas del cuarto con el inalámbrico apretado entre la cara y el hombro.
—Ja, ¿y tu papá y tu hermana?
—Por allá adelante, hablando con no sé quién sobre la reforma al no sé qué. Tú sabes que ella quiere heredar todo el “capital político” de la familia... Estaba inmunda.
—No seas mierda —le contesta Juan David, y cambia de canal cuando en el noticiero anuncian a un diseñador que va a analizar las vestimentas de las primeras damas.
—Pero es verdad, Juancho. ¿Y tú al fin qué hiciste?
—Fuimos a misa a Unicentro...
—¿Al centro comercial?
—Sí, es en las escaleras; y si uno se aburre, vitrinea.
—Me imagino, ¿y después?
—Mis papás y mi hermano se fueron a almorzar a Chía...
—¿Y tú?
—Me encontré con Silva y...
—¡No lo puedo creer! ¡Con razón estabas preguntando tanto! ¡Claro, no querías contar lo ...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Andrés Arias

En 2010, publicó 'Suicídame'. 'Tú, que deliras', publicada recientemente por Laguna Libros, es su segunda novela.

Marzo de 2003
Edición No.45

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Yo no maté a Rubén Blades


Por Daniel Centeno Maldonado


Publicado en la edición

No. 204



Perfil del abogado, ministro y cazador de zombis que revolucionó la salsa. [...]

Huesos y pelo


Por Pilar Quintana


Publicado en la edición

No. 194



Un cuento  [...]

Diario de una residencia


Por Fernanda Trías


Publicado en la edición

No. 203



¿Cuáles son las penurias y bondades de una residencia artística en la célebre Casa de Velázquez, en Madrid? Una escritora uruguaya relata, atenta al Mundial  de [...]

La mano que le falta a mi madre


Por Rodolfo Lara Mendoza


Publicado en la edición

No. 204



Nuevas Voces. [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores