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García Márquez: tres encuentros cartageneros

Cartagena de Indias está llena de historias que tienen a García Márquez como protagonista. El autor cuenta tres de las suyas.

Fotografías de Ulf Andersen

 

I

Plaza de San Diego, agosto de 1998

Es viernes por la noche. La plaza está llena. La mayoría somos aspirantes a músicos, artistas o actores de Bellas Artes, o futuros filósofos, economistas o abogados de la Universidad de Cartagena. Abundan la cerveza, los cigarrillos y el vino de caja. Hace un par de meses, mis amigos y yo decidimos crear un “movimiento literario y artístico” para cambiar el aburrido panorama de la literatura y las artes de Cartagena. Bautizamos nuestro movimiento “desechismo” porque creemos que lo que más ha producido el siglo XX es basura. Solemos reunirnos bajo los arcos de la fachada de la escuela de Bellas Artes, donde algunos meses atrás el poeta Raúl Gómez Jattin durmió sus últimos meses de vida.

Esta noche discutimos sobre el tal realismo mágico, esa forma tan rimbombante de llamar la realidad más común de nuestra geografía caribe. Todos nos confesamos admiradores de García Márquez, pero estamos hastiados de su omnipresencia y de las cualidades de rey o, lo que es más divertido, de papa, que le han atribuido muchos académicos, críticos y lectores. Ya existen expertos “gabólogos”, “gabistas”, “gabiteros” e incluso ha surgido una manía de última hora: la “gabomanía”. Los desechistas nos sentimos muy lejos de todas esas categorías. Creemos que el tipo escribe bien, pero ése es su deber. Como el nuestro. Creemos que de él no nos diferencia nada más que el monto en nuestra cuenta y el número de lectores –sí, claro, lo sabemos, somos jóvenes, ilusos y un poco idiotas–.

En medio de la discusión sobre “gabología”, nos percatamos de que el hombre de marras está saliendo de Fellini, un restaurante italiano frente a la plaza. Los desechistas no sabemos qué hacer, pero un bailarín amigo, defensor de Gabo en la discusión, sí lo sabe: saca un libro de su morral y emprende la persecución. Lo seguimos a través de la calle y lo vemos abordar al Nobel:

–Maestro, regáleme un autógrafo.

El hombre se detiene, se da vuelta, le pide a sus acompañantes que continúen. Exa...

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Juan Carlos Ensuncho-Bárcena

Es autor de 'El poeta en el hotel' y 'La voz desconocida'.

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