Google+ El Malpensante

Reseñas

La enfermedad del grito como metáfora

Bjork Greatest Hits
Universal • 72' 25" • 2002

Hoy por hoy, nadie grita como Björk. No es que su grito sea el más potente o el más agudo, no es que su grito perturbe el sueño de vivos y muertos, no; lo que sucede es que su grito es —para escoger un solo adjetivo— inolvidable. Sus gritos, cabría agregar, pues al primero lo sucede otro casi sin pausa, y a éste, otro más, y a éstos tres, un cuarto grito que deviene en cinco y nueve y cincuenta, y antes de que te des cuenta, su grito inicial ya se ha convertido en todos los gritos. Se trata de gritos enfermos, perturbados, paridos con dolor, viscerales y maquinales a la vez, gritados desde el fondo mismo de las entrañas, gritos que rebosan autenticidad, voces elevadas y esforzadas que, a la manera de un susurro ensordecedor, van creciendo poco a poco hasta dejarnos a los demás sin palabras, sin gritos, estupefactos. Si cada interpretación de Björk es capaz incluso de “vocalizar sus¬piros” —como lo afirma David S. Mordoh—, concluyamos que no es necesario que sus canciones sean construcciones musicales aparatosas por lo rebuscadas o ininteligibles por lo complejas para que el efecto anotado se produzca: aun sin gritar, ella grita y lo hace como nadie o nada hoy en día.

En una época como la presente en la cual al grueso del público se le distrae con migajas y ripios, es decir, con cantantesbocazas (aquellos que creen que trascenderán si repiten, sin tregua, las dos palabras mágicas, fuck you; aquellas que lanzan improperios por doquier, confiando en que las carátulas de sus discos obtendrán como premio la etiqueta que reza parental advisory: explicit content), cantantescaricaturas (aquellos que imitan a los que imitan como si experimentar en lugar de luminosidad arrojara sombras a su paso; aquellas que repiten su baile y su estribillo pop hasta la náusea), cantantesfigurines (aquellos que ladran canciones hechas a la medida de los premios y las listas de éxito; aquellas que maúllan sin salirse ni una vez del libreto bordado por sus productores y peluqueros), cantantes-bufones (aquellos que son utilizados por el poder polí­tico y económico para demostrar que el gran capital también tiene corazón; aquellas que viven congraciándose con presidentes, embajadores, autoridades militares y eclesiales, y demás faranduleros y árbitros del buen gusto) y cantantesherederos (aquellos que, a falta de nuevas ideas, “actualizan” los cantos que hicieron cé­lebres a sus padres; aquellas que creen que por ser hijas de quien son, tienen derecho a comer senta...

Página 1 de 2

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Carlos Patiño Millán

Es profesor asociado de la Escuela de Comunicación Social en la Universidad del Valle.

Febrero de 2003
Edición No.44

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

En defensa de la novela, una vez más


Por Salman Rushdie


Publicado en la edición

No. 158



La crisis de la novela ha sido anunciada con visos apocalípticos en distintos momentos de la historia de la literatura. A mediados de los noventa, uno de sus más destacados representante [...]

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

Fentanyl


Por Samuel Andrés Arias


Publicado en la edición

No. 77



¿Y al doctor quién lo ronda? Pues lo ronda, entre otras cosas, una peligrosa tentación en la que muchos caen. Ésta es la impresionante crónica de un anestesista que [...]

Huesos y pelo


Por Pilar Quintana


Publicado en la edición

No. 194



Un cuento  [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores