Google+ El Malpensante

Ficción

Los hermanos Castrillón y sus hermanos los hermanos Castrillón

Un cuento de Andrés Burgos.

Ilustraciones de Mao Díaz

 

Ni circo, ni zoológico, ni peleas de gallos o salón de baile han merodeado siquiera en las vecindades de este lugar. Pocos de los hombres saben dónde queda el burdel más cercano, que no es para nada cercano, y no lo van a confesar. Pocas de las mujeres entienden completamente en qué consiste un burdel y no lo van a preguntar.

Lo más parecido a un espectáculo es la venida del cura de un pueblo vecino, no tan vecino, unas cuantas veces al año, para dar curso a los trámites de rigor. Bautizos, santos óleos y confesiones, que no pueden deslizarse montaña abajo por el camino empinado, originan misas apuradas en escenarios improvisados. Ceremonias sacras y sociales que ameritan la mejor ropa de todos y la excitación contenida pero general. Cualquier acontecimiento que diferencia un día de los que lo colindan será celebrado durante semanas con comentarios y remembranzas. Se agradece por igual un parto laborioso que una vaca descarriada y brava corriendo por el empedrado de la calle central. Calle única. Por eso a nadie extraña que todavía se conmemore el paso de los Hermanos Castrillón.

Al fin y al cabo fue la única vez que la industria del espectáculo puso pie en este suelo tan lejano del mar. Y de todo lo demás.

Los Hermanos Castrillón adquirieron fama en los pueblos fríos de la cordillera por ser hermanos de los Hermanos Castrillón. De los otros, que antes eran parte de éstos. O sea que al principio solo existían unos Hermanos Castrillón. Empezaron como un cuarteto, pero después de una pelea se dividieron en dos duetos y tomaron caminos diferentes. Unos lograron el éxito, sacaron un disco y sus voces afeminadas repiten canciones lacrimógenas en rocolas de bares y emisoras gangosas de amplitud modulada. Otros se quedaron repitiendo canciones lacrimógenas en vivo y en directo en las cantinas y celebraciones de la montaña donde puedan pagarles dos pesos y ofrecerles un trago. A veces se conforman solo con el trago.

A casi nadie de los que alguna vez contrataron a los Hermanos Castrillón le importó que se tratara, en realidad, de los hermanos de los Hermanos Castrillón. Casi nadie entró en explicaciones porque casi nadie las pidió. Los Hermanos Castrilló...

Página 1 de 2

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Andrés Burgos

Es el autor de 'Manual de pelea', 'Nunca en cines' y 'Mudanza'. En 2012, realizó su primer largometraje 'Sofía y el terco'.

Julio de 2011
Edición No.121

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Fentanyl


Por Samuel Andrés Arias


Publicado en la edición

No. 77



¿Y al doctor quién lo ronda? Pues lo ronda, entre otras cosas, una peligrosa tentación en la que muchos caen. Ésta es la impresionante crónica de un anestesista que [...]

Cómo escribir y cómo no escribir poesía


Por Wislawa Szymborska


Publicado en la edición

No. 120



Durante tres décadas, Wislawa Szymborska escribió una columna en el periodico polaco Vida Literaria. En ella respondía las preguntas de personas interesadas en escr [...]

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

Tres piedritas hepáticas


Por Hernán Bravo Varela


Publicado en la edición

No. 193



De manufactura muy diversa, pero igual de encantadora, este trío de ensayos aborda la música, el cine y el sentido del gusto (incluyendo el gusto por el arte) con un ingenio prodigioso. [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores