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El Malpensante

Portafolio gráfico

El enigma Pertierra

Ilustraciones de Javier Olivares

Una curiosidad casi obsesiva ha llevado a Javier Olivares a escudriñar las huellas de la obra de Joaquín Pertierra. A pesar de las fuentes dispersas, un poco de suerte y mucha dedicación le ha permitido comenzar a resolver el enigma de este ilustrador español de la época franquista. 

 

Todo comenzó con el regalo que me hizo otro ilustrador amigo: un viejo dibujo enmarcado que, al caer de mi estantería, reveló en su parte posterior una misteriosa nota manuscrita. Así pude averiguar el nombre del ilustrador que firmaba el dibujo: Joaquín Pertierra. Ese nombre, sin embargo, no me decía nada.

Desde siempre he tenido una pasión incurable por los ilustradores de las décadas de los cuarenta, los cincuenta y los sesenta en España. Así que inicié una búsqueda, por la inmensidad de la web, de la obra del tal Pertierra. Al principio no obtuve demasiados resultados. Un pequeño cartel de unas fiestas de Bilbao en el año 1935, que parecía estar firmado conjuntamente, y una serie de dibujos que me llegaron ocultos en un puñado de revistas Graphis eran el exiguo botín que de momento pude conseguir.

 

 

Pero poco después empezó a revelarse, como por arte de un hechizo recién convocado, la obra de Joaquín. En revistas que encontraba en alguno de mis viajes, en páginas web dedicadas también a la búsqueda o recopilación de antiguas portadas de libros o revistas, y últimamente en los envíos espontáneos que algunos amigos me hacen del material de Joaquín que encuentran en mercadillos o librerías de viejo de todo el mundo. Así que animado por los descubrimientos y con la idea de organizar toda la búsqueda y de darle además al proyecto una cualidad narrativa, inauguré en el mes de febrero del año 2009 un blog al que llamé El Enigma Pertierra.

Tras un año de vida del blog me di cuenta de que, en efecto, estaba logrando reunir una gran cantidad del trabajo que Joaquín había realizado (sobre todo para el extranjero) durante sus casi cuarenta años de carrera profesional; pero apenas conocía su peripecia vital, no tenía casi datos de dónde vivió, de cómo fue su vida y por qué eligió esa especie de “exilio gráfico” que definió su carrera.

Y fue entonces cuando la casualidad se manifestó en forma de llamada telefónica.

Al otro lado del hilo, mi amigo el escritor Fernando Marías me hizo una sorprendente propuesta. Estaba escribiendo una novela y el protagonista de ese libro no era otro ...

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