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El Malpensante

Reseñas

Taller de letras

Páginas de enmedio, Ramón Cote Baraibar. Bogotá: Alfaguara, 2002. 141 pp.

Los escritores son, según parece, lectores insatisfechos. Coleccionan autores, reinventan héroes y villanos ajenos, y parodian como asesinos que vuelven al lugar del crimen. Son correctores: cuando leen una historia, quieren rehacerla con sus propias palabras y sienten la necesidad de resolver, con la invención de nuevos relatos, las dudas que vienen a su imaginación: ¿de dónde viene la mujer sin nombre de esta tragedia?, ¿cómo fue la misteriosa infancia del protagonista?, ¿quién es, en verdad, aquel personaje secundario? Ellos lo saben. Ellos quieren saberlo. Pueden responderse esas preguntas con nuevas ficciones.

Sí, corren un gran riesgo: que sólo a una persona, en todo el mundo, le interesen aquellas respuestas. La buena noticia es, quizás, que siempre hay otros como ellos. Que, por fortuna, nadie es original. En los cuentos de Páginas de enmedio, un pequeño compendio de ficciones que Ramón Cote Baraibar ha montado sobre los interrogantes que le despertaron otros textos literarios de nuestro tiempo, hay varias preguntas que valía la pena responder: entre otras, ¿qué hacen tantos enanos dentro de una fábrica de bombillos?, ¿por qué cinco chinos desconocidos subieron a bordo del Titanic?, ¿sabe usted de qué le hablan cuando le hablan de una catedral?, ¿marcar un libro es una señal de egolatría?

Páginas de enmedio es un juego. Todo está preparado, desde la excelente portada hasta la breve introducción, para entrar en la habitación de Cote Baraibar, un escritor que, agradecido con la literatura, colecciona, reinventa y parodia. Sobre unos viejos anaqueles de madera —que quizás sean, en verdad, las seis partes de una ventana llena de historias— podemos ver, en la cubierta del libro, las botellas al mar que han llegado hasta las manos del autor. Son las mismas que usa el doctor Jeckyll para guardar la poción que lo ayuda a convertirse en otro hombre.

La portada, pues, es clara: cuando abramos el libro de Cote entraremos a un oscuro laboratorio, a una cocina secreta, a un divertido taller de letras. En ese contexto, el título, Páginas de enmedio, que recuerda las “hojas sueltas que algunos editores del siglo XVIII y XIX insertaban en los libros publicados con el fin de corregir los errores de armada”, se convierte en una promesa: ahí, en esos cuentos, tendremos que encontrar textos apócrifos, homenajes y nuevas versiones de los hechos. Ese será el trato: quien entre en los relatos por venir jugar...

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Ricardo Silva Romero

Escritor bogotano. Su última novela, Autogol, fue publicada en 2009.

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