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El Malpensante

Decálogo

Decálogo para conjurar la mala suerte

Dossier 23 decálogos

1. Toca madera. Siempre. Si no hay a la mano, el papel higiénico sirve: es un derivado.

Recomendaciones:
a) En todo caso es mejor tocar madera que un cable de alta tensión.
b) Si se trata de un naufragio, no toques madera, mejor agárrate de ella con todas tus fuerzas.
Preguntas frecuentes:
a) ¿Tener una viga en el ojo propio vale por tocar madera?
b) ¿Aplica en forma de árbol? En concreto, ¿el que a buen árbol se arrima toca madera?
c) Cuando Pinocho se rascaba, ¿tocaba madera al mismo tiempo?
d) El barniz y la pintura son aislantes. ¿Disminuyen notablemente el poder de tocar madera?
e) Escolio del carpintero: “No creo que tocar madera sirva… ¿Alguien ha oído hablar de una suerte de carpintero?”.

2. Cuando en casa empiecen a dañarse todas las cosas al mismo tiempo, no salgas de ella, porque un carro te espera para atropellarte. Se trata de esos días en que te levantas con el pie izquierdo y todos los semáforos están en rojo. El único remedio conocido es meterse debajo de las cobijas y esperar que pasen las horas.

3. Evita a los gatos afrodescendientes. Hay razas afroascendientes hermosas y que traen buena suerte.

4. En lugar de leer el horóscopo, escribe un Diario Íntimo: no es sino el horóscopo del día anterior.

5. No subas nunca una escalera. Podrías caerle encima al de malas que está pasando por debajo.

6. Reza siempre. A todos los dioses y santos que puedas. Entre más, mejor. Hay dioses a los que les conmueve la repetición o que acceden a tus ruegos por pura aburrición. Pero no abuses; no olvides que se llama “orates” a los locos que se la pasan orando.

Recomendación:
A santo que no haga milagros, déjale de rezar.
Pregunta frecuente:
¿Rezar es tocar madera en voz alta?

7. nunca tomes decisiones apresuradas. Lleva siempre contigo una moneda y unos dados para que el destino decida por ti.

Recomendación:
Lo que no debes hacer nunca es voltear la moneda. Eso es negar la suerte.

8. exige siempre garantía por el servicio de mago, profeta, pitonisa o afines. Si es preciso, a punta de revólver. Compraste una profecía que debe funcionar sin problemas durante un año. Si el desastre que te pronosticaron no ocurre en tiempo prudencial, es tu derecho y deber reclamar.

9. no lleves a la isla desierta Cien años de soledad. Sería de mal agüero.

10. pórtate mal. A los malos ...

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Luis H. Aristizábal

Ha colaborado con revistas como 'El Malpensante', 'Pie de página' y 'Gaceta'. En 2003 publicó la novela 'El día después del juicio'.

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