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Breviario

Un rockero en el Carate: memorias de un advenedizo

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No recuerdo haber nacido, pero debió ser alucinante.

Era la primavera del año en que Estados Unidos abandonó Vietnam por su propia incapacidad frente a la presión de los jóvenes del mundo. En Colombia, el hijo del pensador antioqueño Fernando González organizaba el Primer Encuentro Mundial de Brujos. En mi pueblo natal, ajeno a los sucesos mundiales, todo estaba listo para la inauguración del Club Campestre.

El viejo maestro de niños y abogado sin título de la Universidad de Cartagena, Leonardo Bárcena, estaba contento con la llegada de este nieto. La menor de sus hijas, Nohorys Sofía y su esposo Ramiro, jefe de correos y telégrafos del pueblo, esperaban al hijo que completaría las dos parejas. La espera llegó a su fin a las tres de la tarde del lunes 7 de abril de 1975. Nació un varón de casi 6 kilos de peso, bajo el signo de Aries con ascendente Leo. Los astros presagiaban una "conflictiva vida llena de éxitos”. Afortunadamente mis padres no sabían de astrología y lo más cercano a unos brujos en el pueblo eran un par de hippies que vivieron su amor libre desde finales de la década pasada y a estas alturas estaban a punto de separarse para no volver a verse jamás.

Pasadas las horas, el bebé fue llevado del hospital a la que sería por siempre la casa de los abuelos.Situada en la polvorienta calle Buenos Aires, era una construcción de bahareque y techo de palma que respondía a las sugerencias médicas para la salud respiratoria de Juanita Isaza, esposa del viejo Leonardo y presidenta de las órdenes de Fátima y del Carmen.

Los más extrañados ante el nuevo visitante eran los otros tres hijos de la joven familia: Leo, de siete; Ramiro de cinco; y Erika, de tres. Para sorpresa de ellos y alegría de Rubí, la vecina, este bebé tenía entre las piernas lo mismo que los dos primeros: "echadas y pipí”; así las cosas, la reina de la casa iba a seguir siendo Érika por dos años más, hasta la llegada de una bella rubiecita destinada a ser la última de la estirpe: Noris María.

Al poco tiempo del nacimiento del cuarto hijo, todo San Marcos se conglomeró alrededor de la casa para ver a ese niño de mirada melancólica que le había cambiado los planes a sus padres. Nohorys Sofía se había desplazado durante la Semana Santa a Montería por sugerencia del médico de la familia para dar a luz, pero en vista de que el...

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Juan Carlos Ensuncho-Bárcena

Es autor de 'El poeta en el hotel' y 'La voz desconocida'.

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