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Reseñas

La gravedad y la gracia

.

You're the one - Paul Simon
Warner Music
44´04"
2000

Paul Simon ha llegado, al fin, a la tierra de la gracia. A esa patria en donde uno es recibido con sus errores y sus aciertos. Se la había ganado hacía mucho, mucho tiempo, en las épocas del doo wop, el folk y los tambores, y a fuerza de componer algunas de las canciones más conmovedoras de los últimos cuarenta años, pero hasta hace poco no sabía en dónde quedaba ni de qué forma encontrarla.

En su último álbum, You’re the One, Simon cumple con hacernos un mapa de ese lugar en el mundo y se conforma con invitarnos a la tranquilidad. No nos invade. En cambio propone, arrastra, envuelve. Deja once canciones a nuestro alcance y se hace a un lado. Sabe que es un hombre cualquiera. Que no tiene fanáticos sino amigos en la distancia. Que es calvo y sólo mide un poco más de un metro y medio. Acepta que no tiene la voz de Art Garfunkel, el carisma de John Lennon, el encanto de Paul McCartney y el lado oscuro de Bob Dylan, pero aspira a entrar, poco a poco, en la vida del inmenso auditorio de nuestro tiempo. Es un público hastiado y adiestrado y él lo sabe. Es un ejército sordo que no espera nada nuevo, pero él está preparado para que su botella arrojada al mar sea recibida a destiempo.

Paul Simon no es modesto. Acepta los aplausos y los premios. Se siente orgulloso de haber afectado la vida de varias generaciones. No parece cómodo cuando le cuentan que es estudiado en las universidades y dice que no ha influido a ningún artista del mundo, pero reconoce la importancia de sus canciones y está de acuerdo en que Simon and Garfunkel, el dúo que formó con su gran amigo de los sesenta, ya ha pasado a la historia de la música popular. Está de acuerdo con Phillip Glass, el compositor minimalista, cuando asegura que él “es responsable de más obras de largo aliento que cualquiera de los escritores de su generación” y cuando afirma que sus álbumes en solitario “se levantan como pilares de la invención musical y como una religión de culturas que ha elevado mucho los estándares para aquellos que aspiran a los horizontes de la nueva música”. Sabe que ha vendido más de cien millones de discos en toda su carrera y que a su concierto en el Central Park, en 1991, asistieron 750.000 espectadores. Está convencido de que, con el paso del tiempo, The Capeman, el musical que escribió con Derek Walcott, y que protagonizaron Rub&ea...

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