Google+ El Malpensante

Ensayo

Elogio de los treinta años

Mientras sus contemporáneas crían bebés y asumen entre suspiros y resignación el principio de varios finales, la editora de la revista peruana Etiqueta Negra se detiene en un nuevo peldaño hacia el cuarto piso para rendir homenaje a la tercera década de su vida.

© David Selman | Corbis

 

Tengo treinta y tres años, no estoy casada ni tengo un hijo, y se supone que esto debería ser una tragedia. Dicen que al cumplir treinta las mujeres aterrizamos en una región donde la soltería se vuelve irreversible, el cuerpo te organiza una rebelión de celulitis y canas, y tu empleo se convierte en destino. La Rochefoucauld lo escribió en el siglo xvii: “El infierno de las mujeres es la vejez”. Hoy los treinta parecen ser la bestia peluda en el armario versión 3.0, el conflicto indispensable del que dependen las series de televisión gringa y los manuales de autoayuda. Una búsqueda veloz en Amazon arroja unos sesenta títulos que se encargan de la crisis femenina en esa edad: Encarar los treinta; Crisis de la mediana edad a los treinta; Treinta cosas que hay que saber antes de los treinta; La mujer de la generación x cumple treinta: mitos, misterios y colapsos mentales. Es una epidemia global: las mujeres que nacimos entre 1978 y 1982 seríamos el tercer país más poblado del mundo. Y nos han vendido la falsa urgencia de que los treinta son la fecha de caducidad de nuestros sueños y metas mientras todavía podemos llevar minifaldas y zapatos de tacón alto. A los treinta, mujer de treinta, envejeces y todo el mundo se encarga de recordártelo.

Pero ser una treintona solo le importa a quien sopla las velitas del pastel. La víspera de mis treinta me encontró angustiada en mi cubículo sin libro ni hijo ni árbol. Tomando café frío y obsesionada con el cliché. Muy cursi la escena. Muy soltera-profesional-siglo xxi. Muy Bridget Jones, Rachel Green y Carrie Bradshaw (santodiosquéspanto). Empecé a correr (después de los treinta, dicen las revistas, hay que esforzarse para estar en forma), contra mi convicción de que las personas felices no necesitan correr. Correr como si no hubiera mañana. Correr de espanto porque no quería convertirme todavía en persona adulta. Porque se me acababan las excusas y los mientras y la oportunidad de subirme a bailar en la mesa, borracha, sin mayores consecuencias. A los treinta no eres una achispada chica alegre, sino una mujer alcohólica. A los treinta cumplir años pierde la gracia si sientes que no has logrado nada. En esa fecha dejas de ser una joven promesa. Cada una de las cosas que empezas...

Página 1 de 1

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Lizzy Cantú

Se desempeñó como editora adjunta de 'Etiqueta Negra'. Actualmente es editora adjunta de 'Viù!', el semanario femenino que se publica todos los domingos con el diario 'El Comercio'.

Agosto de 2012
Edición No.133

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Huesos y pelo


Por Pilar Quintana


Publicado en la edición

No. 194



Un cuento  [...]

Fentanyl


Por Samuel Andrés Arias


Publicado en la edición

No. 77



¿Y al doctor quién lo ronda? Pues lo ronda, entre otras cosas, una peligrosa tentación en la que muchos caen. Ésta es la impresionante crónica de un anestesista que [...]

Tres piedritas hepáticas


Por Hernán Bravo Varela


Publicado en la edición

No. 193



De manufactura muy diversa, pero igual de encantadora, este trío de ensayos aborda la música, el cine y el sentido del gusto (incluyendo el gusto por el arte) con un ingenio prodigioso. [...]

En defensa de la novela, una vez más


Por Salman Rushdie


Publicado en la edición

No. 158



La crisis de la novela ha sido anunciada con visos apocalípticos en distintos momentos de la historia de la literatura. A mediados de los noventa, uno de sus más destacados representante [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores