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Breviario

Pero mas sin embargo

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Hay un momento en el que uno llega a una encrucijada con ese asunto de las reglas. Piensa entonces que se necesita flexibilidad, algo de capacidad para analizar las condiciones específicas de cada caso y evaluar conforme lo requiera la situación.

Hace poco tendí una celada romántica para acorralar a una mujer maravillosa: inteligente, bella y culta. Jugaba de local, de modo que el tono de las luces, la comida y la música correspondían a mis criterios de selección. Ella, a pesar de ser una amante confesa de la música barroca, se dejaba llevar por la cadencia suave de ciertos ritmos antillanos que me inspiran.

Se acercaba el punto culminante, sonaron las primeras notas de la canción que siempre me transporta, la canción que, sin dar explicaciones, me convierte en una masa permeable a los sentimientos intensos.

—¿Oíste eso? —preguntó alarmada.

—¿?

—Dijo “mas sin embargo”.

—¿Quién?

—El cantante. Dijo “mas sin embargo”. Qué horror.

El cantante es Héctor Lavoe. “Yo soy el cantante”, canta a veces Héctor Lavoe y uno no hace más que confirmar: “Sí, él es el cantante”. Me tomó unos segundos darme cuenta de qué se trataba la acusación. Después fue imposible evitar la incomodidad, un resentimiento inmediato.

Vamos despacio. En esa canción, Héctor “La Voz” dice “mas sin embargo”. Pero es Héctor Lavoe. Y él puede cantar como quiera, porque es él. Bueno, era él, pero ése no es el caso. El caso es que Héctor Lavoe puede decir “mas sin embargo” si bien le parece. Sin embargo (yo no he hecho méritos para decir “mas sin embargo”), explicárselo a esta mujer, editora cultural y experta en literatura española, resultaba imposible.

El problema no radica en las reglas que aseguran el buen trato hacia el lenguaje. Sucede que hay personajes que han hecho méritos para no ser cobijados por dichas normas. No se trata de proponer la abolición de las estructuras del español. Pero hay seres a los que hay que mirar desde una perspectiva única. Uno no voltea un cuadro de Picasso para averiguar qué hay detrás.

Pues bien, yo he presenciado más de una vez la forma como Héctor Lavoe puede sintonizar a muchas personas en un bar. Su voz congelada en el tiempo es capaz de conducir a una multitud de la tr...

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Comentarios a esta entrada

Luis Pawkar

Pero mas sin embargo la celada no funcionó. La resignación cayó con los dedos sobre el teclado.

Su comentario

Andrés Burgos

Es el autor de 'Manual de pelea', 'Nunca en cines' y 'Mudanza'. En 2012, realizó su primer largometraje 'Sofía y el terco'.

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