Google+
El Malpensante

Breviario

La pasión de acumular

¿Qué fuerzas motivan la obsesiva dedicación de los coleccionistas?

© Jim Golden 

 

Me han acusado de varias cosas en la vida, pero hay una que se repite: dicen que soy un acumulador. No tanto un coleccionista que persigue objetos raros, únicos e invaluables, sino alguien que acumula interminablemente revistas, libros, periódicos, películas, tazas para el café, discos, y le cuesta mucho deshacerse de ellos. Cada día es un buen pretexto para llevar algo a casa, para incrementar esa recopilación silenciosa. El acumulador nunca tendrá espacio suficiente para sus objetos. Entre estos y él hay un valor entendido: cada cuarto, cada mueble, cada rincón del hogar será ocupado, en principio, por los objetos; así hasta el desborde. Tampoco tendrá tiempo para apreciarlos con justicia: basta que vivan con él. Viene de pronto a mi memoria una casa que habité durante algunos años. En aquel lugar apenas había espacio para dormir y, aunque diminuto, para comer. No podía recibir visitas, no existía lugar para sentarse. La sala, el comedor, los cuartos, la cocina, todo estaba invadido por libros, diarios, revistas y otras curiosidades sumadas en el camino. Exhortado por un amigo, una mañana me propuse revisar lo acumulado y desechar aquellas cosas que, por alguna razón, ya no necesitara. La agotadora faena comenzó a las diez de la mañana y terminó a las once de la noche con un resultado frustrante: de entre miles de libros y revistas, solo pude elegir diez para deshacerme de ellos (y fue doloroso). Esa noche entendí que mi conducta se acercaba al trastorno obsesivo del acumulador.

 

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Yesid F

Cuando se refiere a "Valor entendido: ...", ¿lo que sigue a los dos puntos (:) es lo que se entiende por el valor comprendido y se clasifica como tal, es decir, como valor, por tener un grado de utilidad para satisfacer una necesidad?

Su comentario

Irad Nieto

Publicó el libro de ensayos 'El oficio de conversar'. Ha colaborado en Letras Libres y Tierra Adentro, entre otras.

Abril de 2014
Edición No.151

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Las matas no teletrabajan


Por Eduardo Merino Gouffray


Publicado en la edición

No. 219



. [...]

En compañía de fideos


Por Robert Pinsky


Publicado en la edición

No. 211



. [...]

Un lanzamiento de otro mundo


Por Timothy Ferris


Publicado en la edición

No. 220



Las famosas sondas espaciales lanzadas en 1977 son como palomas mensajeras. En su pico llevan un mensaje para los extraterrestres: en este planeta somos seres vivos que se alimentan, se reproducen y e [...]

Las hormigas


Por Germán Téllez


Publicado en la edición

No. 211



Un arquitecto que ha dedicado su vida a proteger el patrimonio construido alerta sobre cierta peste omnipresente: los turistas, capaces de inmolarse y destruir lo que haya a su paso con tal de tomarse [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores