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El Malpensante

Literatura

Claudio Magris conversa con sus libros

Traducción de Martha Duarte y Beatriu Cajal

Pidiendo prestadas las voces de la ficción, el escritor italiano, autor de A ciegas y El Danubio, responde a interrogantes formulados a los personajes de sus libros.

Ilustración de Agata Marzalek

 

¿Quién habla ahí dentro?

(A ciegas, p. 63)

Algunas veces, cuando están implicados problemas morales, políticos, intelectuales o culturales, hablo yo mismo, Claudio Magris, nacido en Trieste el 10 de abril de 1939, con mis ideas y mis convicciones, y entonces, naturalmente, me reconozco en aquello que digo y soy yo quien habla de forma consecuente. En otras ocasiones, en cambio, habla uno de los muchos que hay dentro de nosotros y que cada tanto aflora, sobre todo en la escritura que, en cierto modo, está menos controlada que las palabras, y es a lo que Ernesto Sábato se refiere como escritura nocturna. Aquella que, de modo imprevisible, surge cuando habla una especie de sosias que dice cosas que tal vez no te gustan y revela verdades que te traicionan; “la verdad detestable”, dice Sábato.

La palabra está mucho más controlada –es paradójico–, excepto en momentos de grandes confidencias, de desesperación, con cualquier amigo con el que te dejas ir. Yo, ahora hablando contigo, soy –por desgracia, porque es la primera vez que hablamos– Claudio Magris (profesor jubilado, autor de libros...) y controlo lo que digo, no diría cosas absurdas de las que tengo miedo. En la escritura, en cambio, uno puede no publicar, pero en el momento en que escribe debe escribir verdaderamente aquello que le sale, y eso que sale debe asumirlo. Y, además, son muchos los que hablan ahí dentro. Algunas veces, también, habla uno solo. Incluso en los textos más nocturnos, de entre todas las voces, habla solo el maníaco obsesionado con la idea de la voz auténtica ¡y la encuentra únicamente en la voz falsa! [Silencio] Cada uno de nosotros es un coro. Estoy convencido de ello.

 

¿Pero, usted a quién representa?

(Microcosmos, p. 65)

Una vez, estando en un pequeño pueblo, fui a la biblioteca pública porque buscaba un libro de un poeta que en el siglo xvii había escrito un himno a la materia. Pregunté al bibliotecario si lo tenían. Y él, en vez de decir “sí” o “no” o “vamos a ver”, me dijo: “¿Pero usted a quién representa?”. Y yo respond&ia...

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Claudio Magris

Es profesor de la Universidad de Trieste.

Agosto 2015
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