
1. El azar es el idioma de las circunstancias
Era evidente que se trataba de una equivocación. El nombre y los apellidos eran los míos, pero el sobre había llegado a mi buzón gracias a los milagros del código postal, porque la dirección que figuraba en él correspondía a un número que no existía en la calle. El error quedaba rubricado por el hecho incuestionable de que yo no había comprado ningún billete para viajar a Bogotá, Colombia, el viernes de la semana siguiente. Con todo, ahí estaba el billete, prometiéndome un viaje que no era para mí.
Pensé en llamar a la compañía aérea para aclarar el malentendido. Pero luego, con el teléfono en la mano, imaginé que iba a pasarme la mañana hablando con máquinas que me indicarían que debía presionar 1 si quería hablar con otra máquina, 2 si quería volver a hablar con la máquina que había estado hablando antes y 3 si quería sentarme a oír dosis inmisericordes de música ambiental mientras esperaba una voz humana. Colgué sin haber marcado, diciéndome que el cretino que se equivocó al dar su dirección y cuyo nombre por casualidad coincidía con el mío ya se las apañaría cuando se diera cuenta del error.
No obstante, no tiré el billete a la papelera, y este permaneció en mi escritorio para recordarme que en algún lugar de Madrid había un tío con mi nombre y mis apellidos que a juzgar por lo único que sabía de él tenía una vida bastante más interesante que la mía, pues su futuro inmediato era un vuelo trasatlántico a un destino exótico en lugar de cuatro paredes y un desempleo que, no se cansaban de repetir los telediarios, prometía ser largo.
En el bar, Ferney me aclaró que Bogotá no era en absoluto un destino exótico. Si lo decía él que era colombiano, tenía que creerle. Pero eso, concluí de regreso a mi piso, no hacía menos interesante la vida del otro Jaime Roca o más interesante la mía.
2. Escucha la voz de la experiencia
Desde que yo estaba en el paro, Ferney había dejado de ser un sudamericano parlanchín para convertirse en lo más p...
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Radicado en España desde hace más de 15 años. En 2013, publicó su último libro 'Donde mueren los payasos'.
Septiembre 2015
Edición No.167
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