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Ficción

Trilogía de Brooklyn

Un relato de Eduardo Lago

 

Ilustración de Natalia Vargas Garzón

 

A principios de los ochenta, durante su primer viaje a Nueva York, el escritor Enrique Vila-Matas estaba esperando el autobús en una parada de la Quinta Avenida, cerca del Metropolitan Museum. Su idea era tomarse un dry martini en el Oak Bar del Hotel Plaza, situado unas treinta calles más al sur. Cuando se subió al autobús, echó un vistazo a los pasajeros y entre ellos descubrió a una chica de belleza espectacular. Buscó un lugar desde donde contemplarla discretamente y se sentó. En efecto, la chica era muy guapa, pero un detalle distrajo a Vila-Matas de su propósito inicial: estaba sentada junto a un individuo que, cuando lo miró bien, resultó ser ni más ni menos que J. D. Salinger, sí, el mismísimo Jerome David Salinger. Al cabo de unas cuantas paradas, Salinger y su acompañante se bajaron del autobús, tuvieron una discusión a propósito de una llave que al parecer se había perdido, y se fueron cada uno por su lado. Esta es la versión de los hechos que se da en Bartleby y compañía. La realidad es ligeramente distinta. He aquí cómo ocurrieron las cosas.

Cuando Enrique Vila-Matas se dio cuenta de que iba en el mismo autobús que Salinger, el más invisible de los escritores, una intensa emoción se apoderó de él, y cuando apenas unos minutos después de descubrir su presencia vio que Salinger tiraba de un cordón a fin de que el conductor se detuviera en la siguiente parada, tomo la decisión de seguirle. Fue una resolución audaz, ya que, además de no saber ni palabra de inglés, no tenía la más remota idea de cómo desenvolverse en una ciudad tan compleja como Nueva York. Cuando el autor de El guardián entre el centeno se bajó del autobús, el escritor catalán hizo otro tanto. Estaban los dos hombres solos en la acera de la Quinta Avenida que da a Central Park, mirando cada uno en una dirección. Expectante, el catalán alzó las solapas del impermeable, se caló el sombrero, se puso unas gafas negras que llevaba en el bolsillo, y esperó a que el novelista neoyorquino echara a andar. Sin percatarse de que había alguien pendiente de sus movimentos, Salinger se adentró por un ancho sendero en curva que...

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Eduardo Lago

(Madrid, 1954). Es autor de "Llámame Brooklyn" y "Ladrón de mapas". Su última novela es "Siempre super que te volvería a ver, Aurora Lee".

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