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El Malpensante

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Me and the devil blues

  

 

© Fotografía de Karen Lamassonne

 

He vuelto. Después de años de haber dejado esta Tierra defendiéndose sola bajo mi feliz influencia, con la tranquilidad de saber que no hay nada peor en la eternidad que los seres humanos, he querido darme un paseo por los helados veranos del peor planeta del universo. Quería saber qué ha sido de mi obra. En México, ese lugar contaminado y necrófilo donde dejé sembradas mis mejores semillas, un escritor colombiano de apellido Vallejo quiso emular mis jadeos en unos papiros exquisitos donde escupía: “Levanten sus culos al aire, viejas del aquelarre, yo soy el Diablo. Soy y soy y soy y siempre he sido. Sí, sí, sí, sí, soy el Diablo. Nadie puede conmigo”. Yo se lo agradezco desde mi alma negra, pero no me gusta que me suplanten. Por lo demás, no es de Colombia ni de México ni de infiernos evidentes de los que quiero hablarles, sino de los caminos de plata del sureste de los Estados Unidos de Norteamérica. Allá crecí yo, allá me han amado. Bajo sus cantos se regó mi pasión por el mundo. Y gracias a los sabores adictivos de su música, se ha inundado el planeta de mi pegajosa influencia. Encantado de conocerlos. Espero que sepan mi nombre. Pero lo que los enreda es la naturaleza de mi juego, ¿no es verdad? Pregúntenles a aquellos ingleses a los que les compré sus almas por una efímera eternidad sobre los escenarios. Allí siguen, cantando sin parar las simpatías por el demonio, mientras yo me preparo para recibirlos muy pronto, como recibí al tal señor Bulgakov, una vez que su maestro y su Margarita fueron devorados en los cuatro puntos cardinales.

Pero de nuevo me disperso. Digo que he regresado a tirarme una canita al aire en los Estados Unidos de Norteamérica. Y lo he hecho llegando a la ciudad de Nueva York, donde tantos feligreses me han seguido. No voy a hablar de la caída de sus Torres Gemelas, porque hasta mis aposentos infernales llegaron los aullidos de sus víctimas y mi reino no es de ese mundo. He regresado con la firme condición de no hablar ni de política ni de religiones. Quise relajarme, oír un poco de músi...

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Comentarios a esta entrada

carlos ancheloti

Blues foreveeeerrr!! http://blues.com

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Sandro Romero Rey

Trabaja como profesor en la Facultad de Artes de la Universidad Distrital. En 2010 publicó 'El miedo a la oscuridad'.

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