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El Malpensante

Ficción

Black Vodka

Traducción del inglés de Karim Ganem Maloof 

© Ilustración de Javier Jubera

Cuando conocí a Lisa supe que me ayudaría a convertirme en un hombre muy diferente. Saber esto se sintió como unas vacaciones de verano. Hizo que me relajara –y yo soy una persona muy tensa–. Hay algo que deberían saber sobre mí: tengo una pequeña joroba, un bulto entre mis omoplatos. Si no llevara chaqueta notarían que hay algo más en mí de lo que se ve a primera vista. Es raro lo fascinante que a los seres humanos les resultan la celebridad y la deformidad en su propia especie. Las personas clavan sus ojos en mi joroba por seis segundos más de lo que aconsejaría la etiqueta, tratando de calcular la diferencia entre ellos y yo. En la escuela los niños me decían “Alí”, porque pensaban que así se llamaban los camellos. “Alí Alí Alí. Alí tiene la joroba”. El nombre “patio de recreo” no describe el tipo de limpieza étnica que ocurría tras las rejas que debían mantenernos a salvo.

Desde una tierna edad fui instruido en el arte de no pertenecer. Deforme. Diferente. Extraño. “Ve a ca-sa Alí, ve a ca-sa”. De hecho, nací en Southend-on-Sea como todos esos niños, pero me exiliaron al desierto arábico y me impidieron fumar con ellos detrás de los cobertizos.

Hay algo más que deberían saber sobre mí. Soy copy de una importante agencia de publicidad. Gano mucho dinero y mis colegas me respetan con algo de reticencia, porque sospechan que estoy más insatisfecho que ellos. Me he vuelto un experto en entender que nadie respeta una felicidad rubicunda y sonrosada.

Me fijé en Lisa por primera vez en el lanzamiento de la marca de un nuevo vodka. Mi agencia se había ganado la cuenta para la campaña publicitaria y yo estaba de pie sobre un pequeño escenario, apuntando a una diapositiva que mostraba un cielo nocturno y estrellado. Ajusté el clip del micrófono y empecé.

“Black Vodka...”, dije, con un toque siniestro, “Vodka Noir, atraerá a aquellos en busca de una angustia estilizada. Como diría Victor Hugo, estamos solos, desahuciados, y la noche nos cae encima; tomar Black Vodka es estar de luto por nuestras vidas”.

Expliqué que al vodka se le asociaba mayormente con los países co...

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