Google+ El Malpensante

Breviario

¡Otra, otra!

del inglés de Juan Carlos Garay

.

  • Vladimir Horowitz en el Carnegie Hall, abril 17 de 1966
© AP photos - John Lent

Las obras anunciadas en el programa han terminado, el público está de pie aplaudiendo y gritando. Después de su segunda o tercera salida al escenario para recibir la ovación, el solista indica que va a tocar algo más. Hay una breve pantomima en el proceso: ¿otra? ¿de verdad? ¿yo? ¿están seguros? Oh, bueno, está bien. Terminada esta exhibición de falsa modestia, viene ese momento exquisito en que todos vuelven a sus asientos e instantáneamente el silencio reina otra vez en la sala. Es posible que por parte del artista haya un anuncio, casi inaudible, del título de la pieza y el apellido del compositor. Los vecinos de asiento se miran entre sí: “¿Entendiste?”, “¿Dijo Liapunov o Liadov?”. Por cierto, es de mal gusto identificar el título ante el vecino desconcertado cuando la pieza está siendo tocada. Uno susurra: “Liadov, Estudio en fa mayor opus 37”, apenas para que la gente en la fila de atrás alcance a oír, pero sin sonar demasiado petulante.

El intérprete se lanza entonces con la primera de una serie de golosinas musicales muy selectas. El promedio son tres. Evgeny Kissin es recordado por haber tocado siete al final de su histórico recital solista en los Proms de 1997. Buen trabajo. Pero antes, Michael Ponti había ofrecido nueve al cierre de su debut en Nueva York en 1972: el público simplemente no quería dejarlo ir. Y se sabe que Saint-Saëns, a sus once años, tenía preparada de memoria cualquiera de las 32 sonatas de Beethoven.

Los pianistas tienen una ventaja sobre las orquestas: la música adicional se convierte en una auténtica sorpresa. En el caso de las orquestas, el elemento de espontaneidad se pierde cuando uno alcanza a ver una partitura sobre el atril del director, esperando a ser tocada después del programa oficial. Encore es la palabra que suele usarse para estas piezas cortas y por lo general ostentosamente difíciles, que el artista ofrece a manera de regalo. Los mejores encores son capaces de deslumbrar, seducir, intrigar, embelesar o entretener. La palabra viene del francés y tiene varios significados: “todavía”, &ld...

Página 1 de 1

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Jeremy Nicholas

En 2007 publicó 'The Great Composers', un recorrido por la vida y la obra de los grandes compositores clásicos.

Junio 2016
Edición No.175

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

En defensa de la novela, una vez más


Por Salman Rushdie


Publicado en la edición

No. 158



La crisis de la novela ha sido anunciada con visos apocalípticos en distintos momentos de la historia de la literatura. A mediados de los noventa, uno de sus más destacados representante [...]

Cómo escribir y cómo no escribir poesía


Por Wislawa Szymborska


Publicado en la edición

No. 120



Durante tres décadas, Wislawa Szymborska escribió una columna en el periodico polaco Vida Literaria. En ella respondía las preguntas de personas interesadas en escr [...]

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

Fentanyl


Por Samuel Andrés Arias


Publicado en la edición

No. 77



¿Y al doctor quién lo ronda? Pues lo ronda, entre otras cosas, una peligrosa tentación en la que muchos caen. Ésta es la impresionante crónica de un anestesista que [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores