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El Malpensante

Crónica

Paulina busca a su hija

La historia de María Cristina Cobo Mahecha, enfermera que llegó al Guaviare por azar y se quedó por convicción, muestra la absurda paranoia de la violencia; pero también el afecto y la voluntad de una población victimizada, la tenacidad de una madre, y los incipientes caminos de la reparación simbólica en un país que trata de dejar atrás la guerra.

 

© Fotografías de Federico Ríos

En la mañana del miércoles 21 de abril de 2004, Janeth Orozco recibió un paquete en su oficina de la Alcaldía de Calamar, Guaviare. Una torta, una caja de arroz chino y un ramo de flores. Cumplía años y ese era el regalo enviado por su jefa, la enfermera María Cristina Cobo Mahecha.

Janeth cayó en cuenta de que Cristina, como le decía la gente cercana, no había ido a trabajar ni lunes ni martes; tampoco había telefoneado para advertir su retraso. Se le hizo muy extraño y se puso a averiguar con algunos compañeros que despachaban desde San José del Guaviare. Supo que Cristina había viajado a Calamar el lunes en la mañana. Si no se presentó en la oficina era porque algo atípico había ocurrido. Se preocupó, pero quiso evitar el desespero preguntando a más personas para no adelantarse a un hecho trágico. Al ver que definitivamente nadie daba razón tuvo que llamar a Paulina Mahecha, la mamá de Cristina, que vivía en Villavicencio.             

El jueves 22, Paulina viajó a Calamar en avioneta y llegó directo a la habitación de su hija. Vio la ropa, la cama tendida, el baño con el jabón empezado, y todas las posibilidades se le pasaron por la cabeza. La más optimista: había sido secuestrada y sería liberada en cuestión de días. Antes de desmoronarse, optó por irse a San José del Guaviare para buscar al secretario de Gobierno del departamento y más tarde habló en la Cruz Roja. El sábado volvió a Calamar y pasó esa noche en la habitación de su hija.

–Fue fatal. Lloré hasta el amanecer.

A media mañana regresó a San José para buscar la manera de hablar con los paramilitares, quienes por esos días controlaban el territorio. Pero en el camino, pasando por el municipio de El Retorno, uno de los ocupantes del bus en que iba le dijo: “Mire, señora, ahí están”. Un puñado de hombres con fusiles y en camuflado conversaban afuera de unas casas, junto a la carretera. Sin dudarlo, Paulina se bajó, se les presentó y les preguntó por su hija. “¿Sabe qué...

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Juan Miguel Álvarez

En 2013 publicó "Balas por encargo", una investigación sobre el sicariato en Colombia. Ha sido galardonado en varias ocasiones por sus extensos y minuciosos reportajes. Su último libro es "Verde tierra calcinada".

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