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El Malpensante

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Jamaica cobra su deuda a la historia

Una disculpa y dos trillones de libras esterlinas

A propósito de los reclamos de reparación que la antigua colonia le hace al Reino Unido, un cronista se adentra en la historia y las fiestas de emancipación de un pueblo que se debate entre identificarse con una nación de esclavos, o el regreso al edén perdido de Etiopía, hoy no tan idílico, que impulsan los rastafaris.

Wallace Sterling no recuerda el origen de su apellido. “De alguna adaptación al cristianismo”, sugiere. Viste un traje azul tenue recorrido por varias figuras geométricas, ropa habitual –una larga túnica bordada a mano y en relieve: preciosa– del lugar del que desciende la mayoría de la población negra jamaiquina: las colonias británicas en la costa oeste africana, a 10.000 kilómetros de aquí. Tiene minúsculos rizos color ceniza y una piel algo más clara que muchos miembros de la comunidad de la que es coronel desde 1995. Moore Town es un poblado en una enorme hoya llamada Valle del Río Grande, rodeada por bosques tropicales y las tierras más elevadas de Jamaica, las Blue Mountains, por cuyos pies corretea, en esta época de lluvias, el río Stony.

Quienes están hoy en Moore Town escuchando a su líder se muestran especialmente conmovidos cuando dice que “la historia de Jamaica debe mucho a las mujeres”. Este 19 de octubre, en medio de un aire abrasador, comienza el discurso de apertura del Día de los Héroes Nacionales –los de Moore Town y otras siete comunidades alrededor–. Frente al coronel Sterling, en la pequeña plaza elevada que han cubierto para proteger a la audiencia del sol, se levanta un monumento con una placa que dice: “Nanny of the Maroons”. Es su tumba.

Moore Town está envuelto en un bullicio de música, celebración y ánimo: la carretera de entrada está flanqueada por una hilera de puestos de comida humeante, llegan vehículos con mujeres que cantan con medio cuerpo asomado por las ventanas, los trajes coloridos de los parroquianos brillan al sol. Es el homenaje a su heroína, y de alguna manera, a ellos mismos: el regreso a sus orígenes.

“Es el día de nuestra madre, de nuestra reina”, explica orgulloso Sterling, quien, junto a un consejo de 33 miembros, dirige esta comunidad de cerca de 1.000 habitantes y una autonomía alcanzada durante los primeros balbuceos del siglo xviii. Para ese entonces muchos esclavos se habían fugado de las plantaciones y habían creado pequeños pueblos libres entre los frondosos bosques tropicales de Jamaica. Así que durante la expansión colonizadora los británicos se toparon con la resistencia inesperados.

Nanny fue una de sus líderes, y es una de los siete héroes de Jamaica por quienes hoy se ...

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Diego Cobo

(Santander, España, 1986). Periodista y cronista de viajes. Ha publicado sus textos en medios como El País, El Universal, El Mundo y Travesías.

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