Google+
El Malpensante

Artículo

El humo del mundo

Traducción del Alemán Andrea Garcés

La riqueza y sus símbolos recorren de formas impensadas estas páginas a medio camino entre ensayo y ficción: el lastre que significa un nombre, la relación equívoca con lo germano, alimentarse solo de un tubérculo, una fijación por Heinrich Heine y una visita odontológica están conectados por el instinto humano de coleccionar objetos brillantes y canjearlos por otros. 

© Ilustraciones de Ximo Abadía 

Llevaba casi un año dedicado al tema de Heine y ahí estaba otra vez: desempleado, sentado en una estación de tren en las cercanías de Bonn, comiendo papas de una variedad y en una presentación distinta todas las noches. Un día, mientras en la sartén se doraban tres tortas de papa rallada, empecé a leer un cuento que me llamó la atención por su título, “La pareja de esposos”, y que empezaba con esta linda frase: “La situación está tan difícil que a veces, cuando me sobra tiempo en el trabajo, tomo la maleta de muestras y me voy a visitar clientes personalmente”. No pude leer más, el cuento tenía razón. Me embutí las tortas de papa sin untarlas de la habitual compota de manzana y me fui de inmediato a la cama para poder llamar por la mañana, tras un buen descanso, a un odontólogo llamado Hermann Klaas.

Había dado con él durante mis investigaciones y, si bien no lo conocía personalmente, estaba al tanto del detalle crucial de su biografía: además de ser odontólogo, y de tener un consultorio en Düsseldorf y una casa de verano en Long Island, Klaas era fan de Heine, a tal punto que desde 1995 viajaba al South Bronx a limpiar con un cepillo diseñado por él mismo los grafitis de la Fuente Lorelei, una fuente erigida en honor a Heine que había sido trasladada hasta el Bronx debido a hostilidades antisemitas. Alcanzó una breve fama como “fregón de Heine”. No obstante, como ni siquiera un odontólogo estaba en capacidad de concluir ese trabajo sin ayuda, Klaas decidió que, en lugar de limitarse a limpiar las placas de mármol, era mejor restaurar la fuente en su totalidad, y se dedicó a conseguir fondos para hacerlo. Con motivo del aniversario 200 del nacimiento de Heine, organizó una gala en el Parque Joyce Kilmer, donde está la fuente, para ese momento ya de un blanco reluciente pero todavía bastante deteriorada. Un profesor de Yale, Jeffrey L. Sammons, y el alcalde de Düsseldorf estuvieron a cargo de los discursos, y recolectaron más de un millón de dólares. Dos años después tuvo lugar el acto inaugural, en el que el entonces presidente del distrito del Bronx, Fernando Ferrer, se permitió en un arrebato de emoción llam...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Pascal Richmann

Ha publicado ensayos y cuentos en las revistas Edit y Bella Triste

Septiembre 2016
Edición No.178

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Yo no maté a Rubén Blades


Por Daniel Centeno Maldonado


Publicado en la edición

No. 204



Perfil del abogado, ministro y cazador de zombis que revolucionó la salsa. [...]

De la amistad


Por


Publicado en la edición

No. 204



Celebremos al padre del ensayo, Michel de Montaigne. [...]

La punta del iceberg


Por Alonso Sánchez Baute


Publicado en la edición

No. 205



El editor invitado presenta esta edición. [...]

La puerta abierta


Por Eduardo Halfon


Publicado en la edición

No. 207



Esta breve nota recuerda que el suicidio está siempre disponible para quien no se sienta a gusto con la vida.  [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores