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Poesía

Ruxandra Novac

El sinuoso camino de la poesía rumana

Presentación y traducción del rumano de Ricardo Abdahllah

Una particular propuesta poética que reúne las voces de la última generación sometida al régimen de Ceausescu. La autora rumana fue invitada al Festival Internacional de Poesía en el Caribe.

“De su poesía se ha dicho muchas veces que hace pensar en el cine de David Lynch”, dice la periodista Krista Szöcs sobre el trabajo de Ruxandra Novac. Tal vez porque, como la obra del director estadounidense, los textos de la poeta rumana se recorren con el miedo de saber que se irán insertando elementos que desacomodan las certezas del lector. En lo que había comenzado como un cuento para niños, una mancha sobre las sábanas abre la puerta al incesto; en una caminata por una Bucarest fangosa, las imágenes de los héroes nacionales sirven como contraste al desencanto de unos jóvenes marcados por las muchas rupturas que ha vivido el país. Las huellas de la dictadura comunista, la decepción ante un capitalismo que no solo no trajo la libertad sino que acentuó la miseria, la idealización de la época de entreguerras, cuando los habitantes de Bucarest llamaban a su ciudad “la pequeña París” ignorando la pobreza que comenzaba apenas a unas calles del centro... todo se cuela en poemas que van mucho más allá de una aparente angustia adolescente heredada de los noventa.

Porque, aunque sus textos perturban en cada verso, lo hacen sin caer en el onirismo gratuito ni en la imagen surrealista aleatoria. Tal vez por eso SJ Fowler, editor de poesía de la revista digital inglesa 3:AM, dice que Novac “combina el ritmo ecléctico y la elocuencia que distinguen el mejor verso libre con el control riguroso que les hace falta a muchos de sus contemporáneos”.

Sus contemporáneos son los poetas nacidos durante los últimos (y más duros) años del régimen de Nicolae Ceaus¸escu, en medio de una austeridad obligada, y que luego tuvieron acceso ilimitado y casi obsesivo a los productos culturales prohibidos un par de años atrás (el cine, el rock y la literatura norteamericanos) y se formaron en los “cenáculos”, como eran conocidos los talleres literarios que surgieron por decenas en universidades y casas de la cultura tras la Revolución del 89.

Novac había nacido nueve años atrás, en 1980, en Fa?ga?ras¸, una ciudad en las montañas de Transilvania. Dice que empezó a escribir alrededor de los quince, poco antes de entrar al Interval, un círculo literario dirigido por el fallecido escritor Andrei Bodiu. Era la menor del grupo y tenía miedo de leer sus textos, pero aprendió mucho en los bares a los que salían después de las sesiones. Luego hizo parte del grupo de la revista Fracturi, al que también pertenecían autores como Rita Chirian, Ionut¸ Chiva y Adrian Schiop, quienes empezarían a publicar y a ser traducidos a partir de la segunda mitad de la primera década del 2000. “Al principio nos veían como una especie de bloque, pero, como suele suceder, ahora esa generación se ha dispersado. Yo siempre me sentí y me siento cercana a muy pocas personas, tanto en la literatura como en la vida real”, dice Novac.

Entre esas cercanías literarias, la autora cita a George Bacovia, un oscuro simbolista rumano que publicó toda su obra durante la primera mitad del siglo xx. “No sé si el suyo era un caso de amor y odio, pero sin duda hay una disonancia entre su austeridad y su autismo y el ruido omnipresente que percibía a su alrededor, lo que es de hecho algo típico de este mundo rumano”.

Ecograffiti. Poeme pedagogice. Steaguri pe tunuri (“Ecografiti. Poema pedagógico. Las banderas sobre los cañones”) es el título del volumen de poesía de Novac publicado en Rumania. Su trabajo ha aparecido en las antologías Instrukt¸ia pobega (Moldavia), The Vanishing Point that Whistles (Estados Unidos) y No Longer Poetry (Inglaterra), y sus poemas han sido traducidos al inglés, húngaro, esloveno, checo, ruso, sueco y holandés.

Como suele ocurrir al traducir poesía, llevar sus textos al español es un juego de equilibrio entre tres traiciones: la de los significados literales, la de los particulares usos tipográficos y la del verso (tan) libre de la autora. El rumano es una lengua romance en su construcción, es de hecho la única de su familia que conserva las declinaciones gramaticales, y la mayoría de sus sonidos corresponden a los que tenemos en español; sin embargo, tanto el ritmo como la sonoridad de las palabras siguen siendo intransferibles al lector en otra lengua.

La clave para hacerle frente a ese reto puede ser la música, una búsqueda de canciones que transporten al mismo ambiente de los poemas y terminen sirviendo como puente entre los dos idiomas. Bandas rumanas como Travka y Robin and the Backstabbers, contemporáneas de Novac y cercanas a sus temas; serbias como Disciplina Kic^me!, o inglesas como Bauhaus. Y el cine: porque, volviendo a la obra de Lynch, a la hora de asociar a la autora con imágenes viene a la mente la secuencia inicial de Mulholland Drive: un reflejo del sinuoso camino que Novac ha recorrido cada madrugada, durante cinco años, desde Alemania hasta Luxemburgo, donde trabaja como correctora en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Un trabajo que “no tiene nada que ver con la poesía”, dice ella. “Me fui del país hace diez años. Hace cinco viajo cada día entre dos países que no son el mío”. Una posibilidad que resultaba impensable cuando escribió sus versos de adolescencia: la generación de Ruxandra Novac fue la primera que pudo salir libremente de Rumania y circular en una Europa sin fronteras. El aire de fin del mundo que se siente en sus textos hace pensar que tal vez también sea la última en hacerlo.

X

“Oh, vosotros, hijos del ideal, de su utilización de la

aproximación histórica

ustedes con los ojos lavados con acetona

que habéis recorrido bulevares y mercados de humo

flotando entre las entradas del metro

sobre escaleras de neblina

sonrientes y perdidos”

la moraleja de la historia es una película porno

                                tallada en los pasajes

una nueva versión corta y triste, un sueño interrumpido

un dibujo garabateado en una uña

una mano de los pioneros tendida sobre la tierra

del sol cazador, envenenado

ella viene a veces con el aire

cálido y seco a veces con

la primera palma y todo

todo por cualquiera

así como el padre que habla lo hace por cualquiera

así como el hombre que espera lo hace por cualquiera

así como la mujer que se maquilla lo hace

                                                por cualquiera

así como las chicas que muestras los senos

                                                lo hacen por cualquiera

así como aquellos que piden en tu nombre

                                                lo hacen por cualquiera

así como los que te ayudan

                                                lo hacen por cualquiera

así como los que fabrican nitroglicerina en la casa

                                lo hacen por cualquiera

o si no por su propio placer

como algunos que aún se esconden a veces en el patio del carnicero

tras la jubilación.

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