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Breviario

¿Cuándo se marcha usted, señor AWLB?

Traducción de Martín Gómez
Algunas palabras sobre el novelista francés J. M. G. Le Clézio, Nobel de literatura 2008.

Jean-Marie Le Clézio en 1966. © Topfoto

Por una sola vez no ha habido ni malentendido ni ambigüedad: los académicos suecos que conforman el comité del premio Nobel no han pretendido andarse con rodeos coronando el compromiso de un intelectual a través de un ensayista o de un dramaturgo, sino a un escritor por su obra. Nada más que a un escritor. Justamente a un escritor. De aquella clase de novelistas que “se plantea preguntas”. Lo anterior no es simplista ni restrictivo ya que el territorio de la ficción ha ocupado toda la vida de Jean-Marie-Gustave Le Clézio, de 68 años. No es que sólo haya sido bueno en este campo (también lo ha sido en la enseñanza), pero desde su juventud más temprana Le Clézio no soñaba con otra cosa. Tanto que rara vez se ha visto un escritor tan desprendido, tan sustraído, tan protegido de las maledicencias de la actualidad y de la crónica de los acontecimientos en curso (salvo de los debates sobre el colonialismo, que le conciernen por ser descendiente de mauricianos blancos). Si uno buscara su firma en una petición lo haría en vano. Sólo aparece en los medios, a reculones y sin levantar la voz, cuando sale alguno de sus libros. Este hombre sin país natal, mauriciano de corazón, de memoria y de documentos, pertenece al paisaje literario francés desde hace medio siglo. Niza, donde nació y vivió, solo es una parada de un nómada que ha elegido como residencia Albuquerque (Nuevo México), hace mucho tiempo la bahía bretona de Douardenez –de donde venían los suyos– y recientemente, de manera provisional, Seúl –donde ha enseñado escritura y vivido con una familia–. Pero su patria es su lengua. Entre El atestado (Renaudot, 1963), su primera novela de una modernidad, de una fuerza y de un atrevimiento formales notables que también se encuentran particularmente en La guerra o en Desierto, y algunos de sus últimos títulos mucho menos potentes (Urania, Diego y Frida, Ballaciner), Le Clézio ha sido necesariamente irregular. El último episodio de su novela infinita sobre los orígenes acaba de salir. En Ritournelle de la faim...

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Administra un respetable blog literario, 'La république des livres'.

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