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El Malpensante

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Y fueron feministas para siempre

Jovencitas ingenuas y hacendosas o gobernantes aguerridas y solteras, las Princesas Disney son hoy parte inevitable de la canasta familiar. Pese al conservadurismo tradicional de Hollywood, estas mujeres no han sido ajenas a los cambios que el género ha vivido en la sociedad norteamericana desde mediados del siglo XX.

Ilustración de Óscar Carvajal

 

El reino en quiebra

Érase una vez una empresa en problemas y sin príncipes para rescatarla. Después de la muerte del fundador, Walter Elias Disney, la Walt Disney Company entró en un período de crisis que parecía no tener final. Entre 1967 y 1989 solo los parques de Florida y California producían utilidades significativas, y la sección de cine –en especial el departamento de animación– estuvo a punto de cerrar.

Durante aquel período, los animadores de esa compañía que revolucionó el mundo del séptimo arte habían perdido el rumbo en materia creativa y no eran capaces de producir un nuevo éxito de taquilla; después de la última película del fundador, El libro de la selva (1967), la serie de largometrajes de fábulas animales con la cual la corporación intentó seguir con su legado no lograba cosechar mayor cosa. Es cierto, no era la primera vez que la empresa vivía tiempos difíciles: Disney ya había sufrido grandes pérdidas con filmes como Fantasía (1940). Pero luego de que las acciones cayeran en un 18% en 1983, la empresa entró en el radar de especuladores financieros como Saul Steinberg, un pirata de los negocios dedicado a comprar compañías al borde del naufragio para hacerse con un buen botín tras su liquidación.

Entraron en escena entonces los billonarios hermanos Bass e inyectaron 500 millones de dólares para quedarse con el 25% y así apoderarse de la junta directiva. Estos herederos de operaciones de petróleo y gas reorientaron a Disney al contratar a Michael Eisner para dirigirla y a Jeffrey Katzenberg para la sección cinematográfica. Eisner y Katzenberg venían de la Paramount Pictures, que pasaba por años de gloria con filmes como Fiebre de sábado por la noche (1977) y Star Trek (1982). Con la participación de otros miembros (como Frank Wells y Andy Mooney), el equipo de empresarios –epígonos de la figura del yuppie– fue conocido mediáticamente como “el Disney Team”. Por más de una década, este equipo diseñó la estrategia comercial y, sobre todo, el perfil de los personajes que admiraría la naciente generación

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Jorge Francisco Mestre

Historiador de la Pontificia Universidad Javeriana. Hace parte del equipo editorial de El Malpensante.

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