Google+
El Malpensante

Editor Korazón

Alta traición

Primera entrega para el "Editor Korazón"

Un infomercial desde la maestría en escritura creativa de El Paso

¿Cansado de no ser escritor? ¿Harto de que sus amigos se refieran a usted como “poeta” con ironía? ¡No lo piense más y llame al número que aparece en nuestra página! Los resultados son inmediatos: no importa si escribe o no, usted automáticamente será un escritor, cada correo de la facultad en su bandeja de entrada se lo garantiza: “Queridos escritores”. Muy pronto la ironía será cosa del pasado, el mote de “poeta” se pronuncia aquí con toda la seriedad del caso (no aplica para narradores). Si llama en los siguientes cinco minutos obtendrá un año adicional para permanecer aquí y seguir huyendo de lo que sea que esté huyendo. ¡Solo míreme a mí! Antes era un desempleado incapaz de enfrentar el horario de ocho a cinco en un banco, ¡Pero ahora soy escritor! ¡Llame ya!

Puede que ni le contesten, pero igual llame. Sí, siempre está el profesor consciente de su cargo, responsable y diligente que le responderá con todo el protocolo que viene al caso; lo mismo el bonachón que firma los correos con su primer nombre y también el que ha amaestrado el arte de nunca hacer nada. Pero, ¡ojo!, también están los que no tienen tiempo para contestar, los que son escritores, autores, artistas, poetas y estrellas antes que profesores; los que si acaso hacia el final de su semblanza, como si fuera la letra chica de un contrato, confiesan: “Enseña en la Universidad de Texas en El Paso”. A cualquiera le parecería que se toman la enseñanza como un trabajo de medio tiempo, ¡y sería un juicio generoso! Usted no se preocupe que aquí a todos se les permite improvisar.

¿Nervioso por los comentarios que recibirán sus textos? ¡No se angustie! Todos estamos demasiado ensimismados como para preocuparnos por su trabajo, y aunque lo hagamos, tranquilo, nuestros apuntes serán disparates: aquí lo penúltimo que se enseña es crítica. ¿Lo último? ¡Autocrítica! ¡Jamás fue tan fácil ser escritor! Si queda inconforme con los resultados, ¡le garantizamos un puesto en el profesorado!* Así que no se desvele más, está a una llamada de ser escritor, ¡llame ya!, y recuerde: si no quiere escribir, ¡no tiene que hacerlo!

*Aplican condiciones y restricciones: 1) refiérase siempre a los profesores como doctor/a, pronúncielo como...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Nicolás Rodríguez Sanabria

Economista y escritor habitual. Ha colaborado también con Cartel Urbano

Abril 2018
Edición No.195

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Dos platos en prosa


Por Andoni Aduriz


Publicado en la edición

No. 206



Poemas en prosa [...]

Proteger o momificar el vallenato


Por Rodolfo Quintero Romero


Publicado en la edición

No. 205



Puede que su relación de amor con el reguetón y otros ritmos, que asusta a los folcloristas más tradicionales, sea lo que mantenga vivo el vallenato y evite que se ahogue en el fo [...]

Monopolio


Por Nicolás Rodríguez Sanabria


Publicado en la edición

No. 207



Ruedan los dados, amigos y familiares avanzan en las casillas del tablero en pos de la riqueza individual. Ignoran que su pasatiempo surgió como una herramienta pedagógica para explicar [...]

Un tropezón cualquiera da en la vida


Por Jaime Andrés Monsalve


Publicado en la edición

No. 207



Tal vez por presentarse antes de un mortal accidente aéreo, este encuentro entre el famoso tanguero y la policía de tránsito de Bogotá pasó inadvertido por mucho tie [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores