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Ficción

Contragolpe

Un cuento futbolero.

Ilustración de Sindy Elefante

¿Qué clase de persona era yo en febrero de 1992? Era un papá calvo de 1,65 metros que hacía chistes de papá calvo, felizmente atrapado en la gerencia de una empresa familiar, haciéndole fuerza al ingenioso Millonarios dirigido por Moisés Pachón. ¿Qué clase de persona era mi padre? Era un hincha de Santa Fe de pelo blanco, de 1,90 metros, que iba por ahí contando chistes verdes, reivindicando las luchas de la izquierda y enfrentándose a un establecimiento que solía hacer cambios profundos para que siguiera todo igual. ¿Qué clase de persona era mi hijo? Era un niño de once años demasiado bueno para este mundo, que a mí me decía que era de Millonarios y a su abuelo le juraba que era de Santa Fe.

Sé redactar discursos como este. He sido tan bueno para los números –que son tan bellos como las letras, pero un poco más precisos– que muy pronto mi abuelo me pidió que lo acompañara en la gerencia de la empresa de cerámicas que nos ha dado a todos este alivio, pero soy capaz de redactar textos como este. Y sin embargo no me molesta cuando alguien se da cuenta de que soy un hombre simple, acostumbrado a usar traje de corbata, resignado a los leves vaivenes de mi rutina, orgulloso de una esposa que solo me regaña por mi conformismo, feliz si nos vamos de vacaciones, feliz si no. Así soy. Y así era en febrero de 1992. Y como entonces solo tenía 37 años, no parecía un viejo en paz –que es lo que he sido desde niño–, sino un joven derrotado y gris.

Mi papá en cambio era un imán: “Mi colegio era mixto: había hombres e hinchas de Millonarios”; “Estudié filosofía y letras, así a mi familia le diera un infarto que dejara la fábrica de cerámica”; “Me echaron a la cárcel el día que Lleras Restrepo metió los tanques en la Universidad Nacional”; “Conocí a la mamá de este el día que Pastrana le robó a Rojas las elecciones”; “A mí me torturaron en los tanques de agua de las caballerizas en tiempos de Turbay”; “Bailábamos salsa en El Goce Pagano cuando Tomás González era el barman”; “Cant&aac...

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