Google+ El Malpensante

Artículo

Voyerismo

De Tiresias a Free the Nipple

Como tantos placeres, el de observar tiende a desaparecer, pero no por falta sino por exceso. Aquí una esquela para fisgones nostálgicos.

Ilustración de Robin Isely

El voyerismo es tan antiguo como Adán y Eva, aunque ellos, como en los campos nudistas, no se daban cuenta de que el otro andaba desnudo. Además (si le creemos a la pintura) en ese entonces abundaban las hojas de parra. Pero ya en la Edad Media el nudismo era un espectáculo prohibido, como resulta del relato sobre la más admirada dama inglesa, Lady Godiva –famosa por su belleza y religiosidad–, quien anunció que atravesaría Coventry completamente desnuda, cabalgando en uno de sus más hermosos caballos. Y qué decepción cuando el paseo se convierte en una visión inalcanzable. Lady Godiva era la esposa de Leofric, conde de Mercia, quien en realidad existió entre 968 y 1086. Los nombres de ambos fueron perpetuados no por él, sino por el recuerdo de la hazaña de su osada esposa, tan hermosa como imposible de olvidar, a pesar de haber vivido hace más de novecientos años. Y ello gracias a esta aventura tan bella que, sin importar si es apócrifa o no, ha sido perpetuada en escritos, esculturas, atrevidas pinturas y, finalmente, en caros y deliciosos chocolates belgas.

En una de las muchas versiones existentes de esta erótica historia, la esposa le ruega a su marido que no agobie con tan pesados tributos a los habitantes del condado, y él, conocedor de su virtud y recato, le dice que le hará caso si es capaz de atravesar Coventry cabalgando desnuda (pensando en echarle la culpa de su futura negativa). Pero el señor Leofric no cuenta con la astucia de su esposa quien, después de aceptar el reto, avisa por medio de un bando a los habitantes del poblado lo que va a hacer y la hora precisa, con el ruego (que suena a orden) de cerrar las puertas y ventanas mientras ella pasa.

Todos obedecieron, menos un sastre llamado Thomas, que por una hendedura de su ventana fue el único en gozar del “sabroso oficio del dulce mirar” del que hablara don Luis de Góngora y Argote. Y quedó ciego, no se sabe si por castigo divino o a causa de la intensa emoción. Otros dicen que lo enceguecieron los propios habitantes de Coventry por haber desobedecido el perentorio ruego de Lady Godiva. Gracias a este sastre –sin importar la realidad de su existencia–, nació en inglés la expresión “Peeping Tom”, equivalente a la palabra francesa voyeur –más universal&...

Página 1 de 3

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Guillermo Angulo

Fue director del periódico 'Ciudad Viva' y actualmente regenta la Orquidiócesis de Tegualda.

Julio 2018
Edición No.198

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Cómo escribir y cómo no escribir poesía


Por Wislawa Szymborska


Publicado en la edición

No. 120



Durante tres décadas, Wislawa Szymborska escribió una columna en el periodico polaco Vida Literaria. En ella respondía las preguntas de personas interesadas en escr [...]

En defensa de la novela, una vez más


Por Salman Rushdie


Publicado en la edición

No. 158



La crisis de la novela ha sido anunciada con visos apocalípticos en distintos momentos de la historia de la literatura. A mediados de los noventa, uno de sus más destacados representante [...]

Tres piedritas hepáticas


Por Hernán Bravo Varela


Publicado en la edición

No. 193



De manufactura muy diversa, pero igual de encantadora, este trío de ensayos aborda la música, el cine y el sentido del gusto (incluyendo el gusto por el arte) con un ingenio prodigioso. [...]

Los hombres me explican cosas


Por Rebecca Solnit


Publicado en la edición

No. 164



Una especie de autoridad intelectual masculina, basada exclusivamente en el género, es una de las formas más sutiles y a la vez violentas de discriminación hacia las mujeres. Para [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores