Google+
El Malpensante

Viajes

La X marca el lugar

Bitácora por los comedores de México

Un recorrido en busca de plagas, flores y canes comestibles. El camino que conduce al bocado más significativo de un viaje está lleno de tacos de por medio.

 

Ilustraciones de Santiago Guevara

 

EL CISMA NACIONAL

Como todos los mexicanos con quienes hablé estaban de acuerdo en que su anterior presidente era un monstruo torpe, que la corrupción es un lunar de nacimiento, que la selección de fútbol ahí va, y que en general más les valía resignarse a lo uno y a lo otro, las discusiones sobre la situación nacional en las que participé siempre se concentraron en un mismo tema: ¿el queso es esencial en la quesadilla? Los debates se dieron tanto de pie, en puestos de comida corrida, como sentados en mesas plásticas de fondas subterráneas y en otras con manteles frágiles en restaurantes de Coyoacán. Las partes, sin embargo, siempre eran las mismas. De un lado, un chilango; del otro, cualquier mexicano que no fuera nativo de Ciudad de México. Y en el centro yo, el extranjero que atizaba maliciosamente la discusión.

El chilango, recostado en esa extraña credibilidad que se dan los capitalinos de cualquier país frente al resto de sus paisanos, decía que el queso era un mero adorno en la quesadilla. El otro, irritado y a la defensiva por la suficiencia con la que el primero pontificaba, decía que quitarle el queso al platillo equivaldría a restarle la mitad del nombre, a dejarlo cojo, sin el prefijo que no solo le da sabor sino asidero ontológico.

Según una corriente –heterodoxa incluso en el D.F.– la palabra “quesadilla” es un derivado de una palabra náhuatl que significaría “tortilla doblada”, que no se refiere al queso porque los de este continente no lo conocieron sino tras la llegada de los europeos. Lo que más se le acercaba, en esa enormidad que era Tenochtitlán al arribo de los conquistadores, era el ahuautle, huevecillos de chinche acuática cultivados en la gran laguna sobre la que se asentaba la ciudad azteca –Bernal Díaz del Castillo, cronista de Indias y soldado de Cortés, descubrió el ahuautle en el gigantesco mercado de Tlatelolco, donde “vendían unos panecillos que hacen de una como lama que cogen de aquella gran laguna, que se cuaja y hacen panes de ello que tienen un sabor a manera de queso” –. Por supuesto, lo de “tortilla doblada&r...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Karim Ganem Maloof

Abogado y literato, becario de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. Es el editor de la revista El Malpensante.

Agosto 2018
Edición No.199

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

El Sur


Por Fernanda Trías


Publicado en la edición

No. 207



Este fragmento es el comienzo de la novela La ciudad invencible, que acaba de publicar Laguna Libros. [...]

Del aborto


Por Natalia Ginzburg


Publicado en la edición

No. 216



Dada la coyuntura en Colombia, rescatamos un texto clarividente, escrito en 1975, que hoy debería ser leído como un clásico. Su autora, una filósofa italiana, dice sin eufe [...]

La herencia de la abuela


Por María Alejandra Barrios


Publicado en la edición

No. 212



Un cuento de la iniciativa Nuevas Voces. [...]

Proteger o momificar el vallenato


Por Rodolfo Quintero Romero


Publicado en la edición

No. 205



Puede que su relación de amor con el reguetón y otros ritmos, que asusta a los folcloristas más tradicionales, sea lo que mantenga vivo el vallenato y evite que se ahogue en el fo [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores