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El Malpensante

Breviario

One hit wonder

Nuevas Voces

¿Qué estarías dispuesto a dar para superar el síndrome de la página en blanco?

Ilustración de Sako Asko

Para Loaiza: solo seremos colombianos
en la curva doce de Alpe d’Huez.
 

Lucerna

Yo seguía atrasando lo inexorable, mi fachada y mi estrategia eran la misma, ser un estudiante que matricula el menor número de créditos, aún no había desertado de filología hispánica. Mi novia, en cambio, se acababa de graduar, pero no tenía trabajo, estaría un año así. Pasábamos tanto tiempo muerto juntos, que pronto empecé a sentir que no nos merecíamos el uno al otro. Yo creo que ella sintió lo mismo, porque poco después me llamó one hit wonder, refiriéndose a que soy un escritor de un solo cuento premiado. Y es que ya habían pasado más de tres años desde aquel cuento, que me había situado en el mapa literario nacional, a la vanguardia de las plumas más prometedoras. O al menos eso decía la carta que me remitió uno de los jurados del concurso, un famoso escritor, quien tras vender cientos de miles de ejemplares de su novela más exitosa llevaba seis años padeciendo el síndrome de la hoja en blanco. Nunca entendí el propósito de esa carta innecesaria, innecesaria porque en ella me compara con dos antiguos ganadores del concurso, Andrés Caicedo y Juan Gabriel Vásquez, como si quisiera desorientar mi destino literario. La carta venía acompañada por un libro, la primera antología de ganadores del concurso, que iba desde 1970 hasta 2003. Andrés Caicedo lo ganó en 1972, compartiendo el primer puesto con un tal Luis Fernando Lucerna. Lógicamente, me obsesioné con ese nombre. Lo busqué en Google y en las redes sociales, pero no encontré nada, y los catálogos de biblioteca arrojaron un solo resultado, la referida antología. Le envié un correo a la institución responsable del concurso y me contactaron con el editor, quien había tenido los mismos problemas que yo para rastrear a Lucerna, y por eso no incluyó los datos biobibliográficos de Luis Fernando en la antología. Me quedaba, por lo tanto, una última esperanza, comunicarme con los jurados de aquel lejano concurso, a los que supuse muertos. Uno lo estaba, los otros dos no. Increí...

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Juan Fernando Ramírez Arango

Economista arrepentido de la Universidad Nacional y desertor de letras en la de Antioquia. Escritor y paseador semiprofesional de perros en los barrios Florida Nueva y Laureles de Medellín. Finalista del Premio Nacional de Cuento La Cueva y ganador, entre otros, del Premio Nacional de Cuento de la Universidad Externado.

Septiembre 2018
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