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Crónica

Historia de un paria

A un país donde la atención se la han llevado los hombres de barbas tupidas, llega Farah, metro ochenta y sesenta pelucas, para travestir la Revolución. ¡Diva o muerte!

 Farah con el santero Elio Medina, su padrino espiritual.

Como a Farah le gustan los tipos malos, a nadie le sorprenderá saber que sus dos maridos salieron de la prisión del Combinado del Este el mismo día.

Gracias al indulto que el gobierno concedió a más de 3.500 presos por la visita del papa Francisco a Cuba, en septiembre de 2015, quedaron absueltos Amed Negro Trujillo y Andrés Bravo Cardenal.

Unas horas después de que fueran absueltos sus “maridos” –como la mayoría de las travestis cubanas suele llamar a sus parejas, en un gesto emancipador–, Andrés se apareció en la ciudadela de San Leopoldo donde Farah vive.

Farah la incontinente, Farah la adicta sexual. Farah, que es cualquier cosa menos una mujer de romanticismos y tiernas fidelidades, yacía embelesada en los brazos de Minguito, uno de sus amantes de paso.

Andrés echó la puerta abajo. Le cayó a golpes a ella y a Minguito.

–Los dos se enredaron por mí, y yo corrí para la unidad de policía gritando auxilio y socorro. La gente del barrio me gritaba: “¡Farah! ¡Dura! ¡Quédate con los dos! ¡Un ratico uno y un ratico el otro!”.

***

Raúl Pulido Peñalver nació en San Antonio de los Baños –un municipio de la actual provincia Artemisa– el 24 de agosto de 1965. Mucho antes de tener 60 pelucas, de convertirse en carne de presidio, de que le hundieran un cuchillo en la ingle al hombre que más feliz la hizo, mucho antes de llamarse Lulú o Farah María. Su madre, una hermosa mulata llamada Ana Julia Peñalver, murió de leucemia cuando Raúl tenía seis años. Él y su hermano Efrén, de nueve, quedaron entonces bajo la custodia de su padre, Rubén Pulido, un hombre demasiado recto pero de moral flexible que, con su esposa en el lecho de muerte, ya llevaba en paralelo una aventura amorosa en La Habana. Al morir la madre de los niños, ya no había impedimentos para que Rubén Pulido se mudara a la capital con su amante. Se llevó a Raúl. A Efrén lo terminarían de criar los abuelos maternos en San Antonio.

En la nueva casa –un apartamento ubicado en el quinto piso de un edificio en la calle San Nicolás, ...

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Jorge Carrasco

Estudió periodismo en la Universidad de La Habana y cofundó la revista digital El Estornudo.

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