Google+
El Malpensante

Crónica

Lo que el abrazo abarca

Fotografías de Andrés Cardona Cruz

Una mujer desplazada por la guerra coincide con un exparamilitar en un centro de reconciliación del Caquetá. Ahí donde también se suman ahora exguerrilleros, se miran, se miden con discreción, esperan el primer movimiento del otro.

 Floralba sale a hacer el último recorrido del día por su parcela a las seis de la tarde. Florencia, Caquetá (2018).

 

Llamaron a su puerta a las dos de la madrugada. Llovía y aquel 2009 ya le daba paso al mes de julio. se levantó de la cama con la parsimonia de un sueño interrumpido. Por la ventana, los reconoció. No era usual que la visitaran a esa hora, pero quizás venían a pedirle provisiones. Tenía los estantes casi vacíos porque los clientes llevaban días sin pagarle las remesas fiadas y ella se había quedado sin plata para surtir la tienda. “Que cojan lo que quieran –se dijo, sin apurarse–, yo después veo cómo hago”. Abrió la puerta y los saludó. Ellos respondieron con una nota que decía:

 

Mona, deje todo así como está y

váyase de aquí a primera hora.

 

Sintió una tormenta de confusión inundándole la entraña.

–¿Por qué a mí? ¿Qué he hecho, qué hice? –El ruido en la puerta despertó al resto de la familia: su mamá anciana y sus sobrinos adolescentes–. Yo tengo derecho a saber por qué me están haciendo esto.

Uno de los guerrilleros le contestó en tono automático:

–Si por mí fuera, usted se quedaba acá. Pero son órdenes.

Aterrorizados, sus sobrinos y su mamá se soltaron a llorar. Horas antes, la guerrilla había asesinado a Chucho, un joven que  Floralba empleaba los fines de semana en la tienda. Las razones de ese ajusticiamiento no habían quedado muy claras y la comunidad de Puerto Valdivia no sabía a qué atenerse. Como el Ejército patrullaba en las cercanías y se estaba granjeando la confianza de los campesinos, las FARC habían empezado a ver potenciales traidores detrás de cada cerrojo.

–¿Qué pasó? –volvió a preguntar Floralba. No sentía miedo y trataba de razonar que ella nada había hecho en favor del Ejército–. Si es por la deuda de la cooperativa, yo la pago. Ustedes saben que esa deuda no es mía,...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Juan Miguel Álvarez

Periodista independiente. En 2013, publicó Balas por encargo, una investigación sobre el sicariato en Colombia. En 2015 hizo parte de la antología Los malos, catorce perfiles de latinoamericanos siniestros. En 2015, hizo parte de la selección oficial del Premio de Periodismo Gabriel García Márquez. Lo encuentran como @cronista77

Noviembre 2018
Edición No.202

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

Contrapunteo colombiano del azúcar y la sal


Por Nicolás Pernett


Publicado en la edición

No. 206



Una breve historia nacional de los dos condimentos que monopolizan la sensibilidad de nuestro paladar. [...]

El coleccionista de vientos


Por Javier Ortiz Cassiani


Publicado en la edición

No. 205



Originalmente un juguete infantil, desdeñado en Europa por su vulgaridad, el acordeón encontró en el Caribe colombiano una grandeza sin precedentes. Al punto que se convirti&oacut [...]

Supermoro y la kriptonita brasileña


Por Mariana Toro Nader


Publicado en la edición

No. 203



Sérgio Moro, el osado juez que procesó a Lula da Silva y reveló un entramado de corrupción de alcance latinoamericano, decidió colgar la toga y unirse al que la izqu [...]

Capuchino


Por Juan Villoro


Publicado en la edición

No. 208



Entre un humano y su felino, ¿quién es la mascota? [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores