Google+
El Malpensante

Breviario

Growing up americano

La outside story de un hombre criado como extranjero en su propio país, contada en el spanglish que le es natural.

Ilustración de Jorge Tukán.

En el colegio crecí aislado de mi país. Most teachers eran del norte. De Canadá y Estados Unidos, uno que otro del Reino Unido. At assemblies, yo entonaba de memoria el himno de los Estados Unidos. Del colombiano solo me sabía la primera estrofa. They would make us stand, la bandera americana hoisted on stage, as the speakers evoked the land of the free and the home of the brave. El abecedario, también, lo memoricé en inglés. En clase leí sobre Lewis and Clark. Me aprendí el menú de Thanksgiving. Colombia era tangencial. A side note. Sprinkled between lessons on Lincoln and Tubman.

De niño I would frolic in the soccer fields and sprawl the grounds of the guarded campus. Jugar fútbol era lo que se hacía. Colombia estaba en el Mundial. Había visto los partidos en televisión y, a pesar de mi tierna edad, sabía que era algo importante. Así que emulábamos a los jugadores. Asprilla y el Pibe Valderrama. Whole afternoons of sweat and bristle spent with classmates, el balón jumbled between our legs. El colegio quedaba en las lomas más altas de Bogotá, no lejos de casa. A veces desde alguna ventana miraba la ciudad plomiza, glazed in pollution, un enjambre de vidas ajenas. Me cercaba, plateado, el cordón de camionetas blindadas que llevaban a muchos de mis compañeros al colegio.

En quinto, school nos llevó a Estados Unidos. Querían enseñarnos cómo se vivía allá. Unos cincuenta niños aterrizamos en Richmond, Virginia, and were bussed to a suburban elementary school. Allí nos esperaban nuestras nuevas familias, tan blancas como atentas. For two weeks they showered us con la vida americana. My exchange buddy se llamaba Tom. Nos parecíamos: bajitos, monos, blue-eyed. Jugábamos Nintendo y él se enloquecía cuando yo le ganaba. Al colegio no le paré muchas bolas. Pero me encantaba el bus amarillo. Lo había visto en películas. And the microwavable pizzas. Después de clase, Tom y yo would skirt his open residential community on motorized scooters y pasábamos la tarde stone-skipping on a nearby lake. En la casa tomábamos six-packs de Mountain Dew, burping hasta la saciedad. Me fui de Estados Unidos con una maleta llena de ropa de Target.

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Christopher Tibble Lloreda

Fue editor de la revista Arcadia. Estudió cine y literatura en la Universidad de Monash en Melbourne, Australia, e hizo una maestría en periodismo cultural en la Universidad de Columbia.

Diciembre 2018
Edición No.203

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

Nuestro Archivo

1 de 4

Para hacer un talismán


Por Olga Orozco


Publicado en la edición

No. 204



Una poema  [...]

Taller de escritura


Por El Malpensante


Publicado en la edición

No. 204



Versión 2019 [...]

La mano que le falta a mi madre


Por Rodolfo Lara Mendoza


Publicado en la edición

No. 204



Nuevas Voces. [...]

Las correas de Alejo


Por


Publicado en la edición

No. 205



Álbum del vallenato colombiano [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores