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El Malpensante

Breviario

Un hombre en la noche me pregunta: ¿Cuánto cobrás?

El vaso está lleno. Callar y acelerar el paso ante la intimidación masculina ya no es la primera opción de supervivencia.

Ilustración de Laura Noguera.

Me siento cansada, es la noche. Hace doce horas que escribo y tengo el cuerpo en una especie de coma. Decido que es hora de moverme; voy a ir al supermercado. Cierro la computadora, agarro la billetera y salgo. Camino dos cuadras como si los pies fueran de otro. Llevo un jogging viejo, zapatillas y el pelo hecho un nido. Es domingo y avanzo mientras fantaseo con distintas formas de dejar un trabajo: por la puerta grande, por la puerta chica, por las cañerías. En el súper compro un detergente, un Pinolux, algunos huevos, cerveza. Meto todo en una caja de cartón y me vuelvo.

No es tan tarde pero la calle está oscura y vacía. Delante de mí hay solo una persona que también camina. Es un tipo rapado y con jeans ajustados. Sus piernas son gruesas y los músculos empujan la tela con prepotencia. Me quedo mirando esa forma rara, tensa –¿ahora se usan así los pantalones?–, cuando veo que el hombre se detiene a pocos metros de mi casa. Entonces se da la vuelta y me mira. ¿Me mira? No hay nadie más en la cuadra: me mira. No sé qué quiere pero no me hago cargo. Sigo caminando con normalidad –estoy tan cansada–, hasta que estamos demasiado cerca. Si avanzo más podría pasar algo feo.

Me quedo quieta, no sé si nota mi miedo. Tampoco sé si tengo miedo, pero debería.

El tipo tiene los ojos vidriosos. Él tampoco está acá, él también sueña con irse.

–¿Cuántho cobráh? –dice.

En mi barrio hay muchas prostitutas. Es raro que ahora no haya ninguna en la cuadra. No están ellas, tampoco está la policía. Estar sola con este borracho es igual que estar sola en el mundo.

No sé qué responder. Solo sé que la pregunta es, también, una amenaza.

–Rajá de acá –contesto.

No entiendo por qué digo esto, pero el cuerpo que tenía dormido empieza a reaccionar a la amenaza.

–¡Rajá de acá! ¡Rajá! ¡Fuera! –sigo.

Mi reacción es igual a la del gato hijo de puta que alguna vez me arañó en mi jardín

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Josefina Licitra

En 2004 ganó el premio de periodismo escrito de la Fundación para un Nuevo Periodismo Hispanoamericano con la crónica "Pollita en fuga". Es locutora del magazín musical "Dulces y Amargos", de la Radio Nacional de Argentina.

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