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El Malpensante

Reseñas

¿Cómo van las apuestas?

El viento agitando las cortinas de Juan Carlos Rodríguez

 

Nada común la publicación en nuestro medio de un volumen como éste. Primero porque es de cuentos, y ya sabemos que poco o nada se difunde este género en Colombia y en general en el ámbito hispanoamericano. Segundo por la extensión de las piezas: estos relatos avanzan páginas y páginas hasta ubicarse en la línea imaginaria que separa las novelas cortas de los cuentos largos (los tres relatos que componen El viento agitando las cortinas rondan las cincuenta páginas). Tercero, y lo que la saca del estadio en cuanto a rareza, es que el autor es muy poco conocido para los lectores. Sí, ha publicado unos cuantos artículos en SoHo y fue finalista en el concurso de relatos breves que convocamos en El Malpensante hace unos años, pero pare ahí de contar. Los otros grandes sellos literarios del país han publicado en lo que va de este año apenas un libro de cuentos cada uno, todos de autores reconocidos: Ella y otras mujeres, de Rubem Fonseca (Norma); Los amantes de Todos los Santos, de Juan Gabriel Vásquez (Alfaguara, reedición), y La travesía del vidente, de Mario Mendoza (Planeta, que en sus distintos sellos ha reeditado este año a los cuentistas que van a la fija, como Borges y este de Mendoza). Así que Mondadori se ha jugado sus restos en esta apuesta. ¿Cayó la bolita en la casilla ganadora? Veamos.

Los tres relatos vienen en primera persona, y sus narradores hacen un ejercicio de memoria para ir hasta el nacimiento del deseo, los tres evocan el punto de sus historias cuando se convirtieron en personas hormonales. El primero nos dibuja de entrada sus dos obsesiones: los calzones y los hoyuelos que tienen las mujeres en la parte baja de la espalda, y nos lleva hasta el momento en que los descubre. Adolescente, le encargan cuidar la casa de una mujer soltera y suelta, y en la abusiva exploración que hace de esa casa encuentra los calzones de la mujer y el Diccionario visual del sexo. Éste sí es un verdadero tesoro de la juventud: “pasé ansiosamente página tras página. Ahí aprendí algunas palabras básicas para actos ya imaginados pero cuyo nombre técnico ignoraba. Cunnilingus. Fellatio. Palabras que alborotan en cualquiera el deseo de aprender latín” (p. 19). A partir de ahí se dedicará a buscar donde sea esos hoyuelos, ...

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Camilo Jiménez Estrada

Fue editor de 'El Malpensante', y jefe de redacción de la revista 'SoHo'. Desde 2007 administra el blog de contenido literario El ojo en la paja.

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3

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